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Rodrigo Trigueros: ¡El “Papá” de los estilistas!

P2160020 Definitivamente, Rodrigo Trigueros es el único estilista que conozco que, a punta de cortar cabello, ha logrado tener varias casas, edificios, una finca y entre sus mayores logros tiene un hijo veterinario, un diseñador gráfico y fotógrafo y una maestra… ¡realmente impresionante!

Y no es para menos, pues él se autodenomina: “el peluquero más caro en este momento”. De hecho, sus amigos, quienes al igual que él, son grandes peluqueros, lo toman como referencia para cobrarles a sus clientes.

Ellos le llaman, cariñosamente: “abuelo” o “papá”, y es que él los aconseja y les ayuda a ser cada día mejores peluqueros y a conseguir sus objetivos. Él es el ejemplo a seguir de muchos de ellos.

Por eso, su historia realmente merece ser contada, porque él es un hombre ordenado, estricto y ahorrativo que gracias a su dedicación, ha logrado cumplir todos sus sueños.

A las puertas de su retiro, él compartió conmigo su impresionante historia. ¡Qué la disfruten!

Su gran pasión: ¡La peluquería!

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Don Rodrigo recuerda que cuando estaba en la escuela le gustaba mucho dibujar; tanto así que la maestra le dijo a su papá que él podría ser un artista dibujando, pero su papá consideró que “eso era de maricones”. Y como no podían mandarlo a estudiar, le dijeron que aprendiera lo que pudiera.

“Entonces empecé a travesear con la tijera de costura de mi mamá. Y los vecinos decían: ¿vio que Rodrigo corta pelo? Entonces llegaban y yo me emocionaba, pero cortaba mal, pésimamente, eran puros mo

rdiscos y huecos”, recuerda.

A la corta edad de 12 años, se va a San José a trabajar en una farmacia; junto a ese local había una peluquería. Ahí le dijeron que si quería aprender, porque él les había comentado que le gustaba.

“En las mañanas iba a la peluquería y en las tardes a la farmacia. A los 13 años me vio un señor de la avenida 10 que tenía una peluquería unisex, y ahí terminé de aprender”, rememora.

A eso de los 16 años, le ofrecen venderle una peluquería en Tres Ríos. En ese momento él no tenía dinero y no podía sacar un préstamo porque era menor de edad. Entonces, convence al estilista para que se la deje a pagos.

“La remodelé a mi gusto, le cambié cosas, le puse más espejos, afiches… y como en esa época no había, entonces iba a la librería y compraba libros de muchachas y las pegaba por todos lados, eso era novedoso en Tres Ríos. Le puse Peluquería Rodrigo, unisex, para que la gente empezara a llegar”, asegura.

Sus inicios fueron complicados, pues llegó a un pueblo donde solamente había barberías, cuyos dueños eran señores mayores, y él era un chiquillo de 16. “La gente creía que yo era maricón, porque le cortaba el pelo a mujeres. Además, me veían y decían: ¡pero es un mocoso, cómo va a ser un experto!”

En un principio, recuerda, eran pocas las personas que llegaban a su salón, sin embargo, quienes salían de su negocio, lo recomendaban a otros, y así se fue haciendo de su clientela. En aquellos años, trabajaba todos los días hasta las siete de la noche (incluso los domingos) y los sábados hasta las diez de la noche.

Con el paso de los años, decidió irse de ahí y alquilar en otros lugares, hasta que resolvió ahorrar para comprarse un local nuevo.

Hace 26 años compró su propio local. “Al año de haberlo comprado, empecé a construir. Hice un préstamo en el banco y lo fui pagando. Incluso una vez vendí un carro que tenía para construir el salón y la casa”.

Pero eso no es lo único que su trabajo le dejó. Don Rodrigo construyó el edificio Plaza Trigueros. “Ese edificio lo hice con mucho trabajo, de lunes a sábado, de ocho a ocho. Cuando lo terminé de pagar, me compré una propiedad en Llano Grande, una finca, para retirarme”.

Actualmente, don Rodrigo trabaja menos horas por día, e incluso, los sábados no trabaja. Él asegura que le quedan unos tres o cuatro años antes de retirarse a disfrutar de su finca y sus perros.

“Yo digo que estoy retirándome poco a poco. Pero tengo un equipo tan increíble, de tanta confianza que me puedo ir tranquilo. Aquí todos saben hacer de todo, y eso es un verdadero equipo”, asegura.

A nivel personal…

Con-el-perro

Don Rodrigo se casó a los 19 años, con la persona que él llama: el amor de su vida, Nidia Piedra, con quien va a cumplir 50 años de casado. “Yo la conocí como a los 14 años, y yo decía: “Qué mocosa más insoportable y repugnante”; pero le decía: “Adiós, muñeca”. Hasta que un día me animé a invitarla a bailar”.

Además de ser su esposa, doña Nidia trabaja con él en el salón de belleza. “Yo le enseñé a peinar, maquillar y aplicar tinte. Lo único que ella no sabe es cortar pelo, y es porque no le gusta. Ella es la contadora del salón”.

Y agrega: “Ella es una mujer increíble. Los primeros 25 años no trabajó conmigo. Comenzó cuando yo estaba donde ahora es Family Pizza, porque en la tarde llegaba a dejarme almuerzo, y donde me veía tan apretado de trabajo se quedaba ayudándome a barrer. Y así empezó; ella ya lo traía, porque le gustaba mucho peinar”.

Don Rodrigo y su esposa tienen tres hijos. El mayor es diseñador gráfico y fotógrafo, tiene 48 años; luego sigue su hija de 45 años, quien es maestra de enseñanza especial, y el menor tiene 28 años y es veterinario. Además, tienen tres nietos, de 18, 12 y 6 años.

¡Sus otras pasiones!

Una de sus grandes pasiones es cuidar su jardín. Don Rodrigo es dueño de una finca de 7.200 metros, ubicada en Llano Grande de Cartago, y él asegura que tiene su carro para cortar el zacate y sus tijeras. Además, le gusta mucho sembrar plantas. “Me apasiona tener el jardín nítido, como una alfombra. Los sábados me dedico a la jardinería”.

Así como le gusta cuidar su jardín, de la misma manera le gusta cuidar su cuerpo. “No trasnocho, no fumo, no tomo y nunca como carnes, solamente mariscos. Yo tengo una alimentación muy estricta: ensaladas, mariscos y como tres veces al día”.

Además, don Rodrigo es fiel seguidor del deporte. Todos los domingos juega fútbol, practica tenis una vez por semana o cada 15 días, y todos los días camina un rato en la mañana y luego hace 30 minutos en bicicleta estacionaria.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

• Antes de hacer un tinte, yo recomiendo hacerle una prueba al cliente en un mechón de su cabeza, para que vea exactamente cómo va a quedar.

• En maquillaje yo siempre les digo: usen dorados, cafés, labiales cafés. Nunca rojos o rosados. No usen colores chocantes. Es importante jugar con los tonos y aconsejarle a cada cliente cuál le queda bien.

INTIMIDADES:

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocer las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Rodrigo Trigueros.

Fecha de cumpleaños: 9 de julio.

• ¿Qué no conocen los demás de usted? Que soy muy estricto.
• ¿Qué lo hace enojar? Lo mal hecho.
• ¿Qué lo hace feliz? Todo bien hecho.
• ¿Cómo reacciona ante los problemas? Mal, me enojo.
• ¿Qué es el amor? Es maravilloso.
• ¿Qué es el éxito? El triunfo, la constancia, ser estricto en uno mismo.
• ¿Lo más importante en su vida? Mi familia.
• ¿Su mayor logro? Haber sido estilista.
• ¿Su principal característica? Ser muy estricto.
• ¿Su mayor pasión? La peluquería.
• ¿Su mayor defecto? Perfeccionista.
• ¿Su mayor virtud? Cuidarme; cuidar mi cuerpo.
• ¿A qué le tiene miedo? A las alturas.
• ¿Dios? Definitivamente Dios es grande.
• ¿Sus hijos? Todos bellos.
• ¿Sus nietos? ¡Bellísimos, guapísimos!
• ¿Nidia? Una mujer excepcional.
• ¿Su familia? Mi familia en general, buenísima.
• ¿Costa Rica? ¡Uy, amo a mi país!
• ¿La peluquería? La amo.
• ¿Rodrigo Salón? Amo el nombre de Rodrigo Salón, es lo más lindo que hay.
• ¿Una confesión del pasado? En San Francisco, en un congreso de internacional de Wella, me cogió tarde y salí del hotel en carreras porque íbamos para un paseo, y me monté en el último bus que salió, que era el de los alemanes. Por supuesto, todo el mundo hablaba en alemán y yo no entendía nada… Yo me reía, pero me hacía el que estaba dormido. El que iba a la par mía me hablaba en alemán y yo nada más le hacía una señal afirmativa con la cabeza. Eso nunca se me olvida, y me molestaron un montón, porque cuando me bajé del bus, la guía alemana me decía que no, que yo iba en ese bus, pero me pasé al de los españoles, que era en el que venían mis amigos de Costa Rica.

Fuente: Rodrigo Trigueros, estilista
Rodrigo Salón, tel. 2272-7872

Pablo Beltrán: ¡Un hombre polifacético!

 ESTE ESTILISTA COLOMBIANO DESCUBRIÓ SU GRAN PASIÓN POR LA PELUQUERÍA A LA CORTA EDAD DE 16 AÑOS, SIN EMBARGO, SU SUEÑO TUVO QUE ESPERAR 10 AÑOS PARA REALIZARSE. ¿POR QUÉ? ¡CONOZCA SU HISTORIA!

Pablo Beltrán es un hombre aventurero, inquieto, sediento de conocimiento, hambriento por descubrir a Jesús, y por experimentar todo lo que la vida le puede ofrecer…

Hoy, a sus 54 años, es padre de cuatro hijos, dos adultos, ambos estilistas, y dos niños de ocho y diez años. Su vida gira en torno a su trabajo, sus hijos y la iglesia. Las experiencias lo convirtieron en un hombre muy espiritual, que busca alimentar su alma día con día.

Les dejo su historia, ¡que la disfruten!

Su gran pasión: ¡La peluquería!

A los 16 años, Pablo vio las primeras luces de lo que sería una de sus grandes pasiones: El estilismo. “Como los peluqueros me hacían tantas tortas en mi cabello (que era demasiado lacio y grueso, o sea, difícil de cortar), yo me fijaba muy bien cómo lo cortaban, y ya sólo con verlos, sabía si me lo iban a dejar bien o no”.

En determinado momento, este estilista empieza a ver que aquello le resultaba fácil y comienza a practicar con sus hermanos y hermanas. Él se da cuenta de que tenía habilidad y le parecía una carrera exitosa. “Desde que empecé a cortar cabello supe que quería dedicarme a eso”, asegura.

A este polifacético hombre le encanta hacer cosas con sus manos: cocina, ha hecho los muebles de su salón, pinta en carboncillo, lápiz y óleo.

No obstante, su sueño de dedicarse a la peluquería se realizaría hasta diez años después, pues su padre no se lo permite en ese momento, porque sólo las mujeres y los travestis tenían salones de belleza. Entonces, decide dedicarse a la cocina; tuvo un restaurante y una pizzería.

A sus 26 años, sucede algo insólito en Bogotá. Un señor llega de España, recoge adolescentes de las calles y les enseña a cortar cabello. Monta un salón de belleza de sólo muchachos rockeros; jóvenes de cabello largo, vestidos con ropa de cuero. Ese salón fue un éxito, y Pablo decidió unirse a él.

En ese momento, empieza a estudiar peluquería, primero con Raua, un estilista muy famoso en aquella época, y después pasa a la Academia Francesa de la Belleza de Bogotá, en donde estudia por dos años.

¡A trabajar!

Pablo recuerda que en Bogotá siempre se empieza desde abajo en los salones de belleza, y dependiendo de las capacidades del estilista, asciende más o menos rápido. Él trabaja durante tres años en otros salones antes de abrir el suyo.

PC220162En 1989, como Colombia siempre estaba en crisis, y Venezuela estaba mejor, Pablo decide irse a ese país a buscar lo mejor para su familia. “Yo no quería para ellos lo que se vive en Colombia, porque ahí la vida es muy dura. Conocí a alguien en Venezuela y me fui a trabajar un tiempo”.

Estuvo tres años, hasta que se dio cuenta de que tampoco era lo que él quería. Regresó a Colombia y montó un negocio; estuvo ahí siete años. Sin embargo, en el 2000 él y su esposa deciden viajar a Costa Rica, porque ya Pablo había conocido el país y le había encantado.

“Mi hijo mayor estaba cercano a cumplir la mayoría de edad y yo no quería que él fuera al ejército. Entonces decidimos venirnos para Costa Rica, porque yo lo que estaba buscando para mi familia era calidad de vida. Cuando yo conocí el país me sorprendió que no tuviera ejército y lo rural que era. También me gustó que el tico no es agresivo en su comportamiento, como sí lo es el colombiano”, recuerda.

Costa Rica

PC220134Pablo tiene 15 años de vivir en Costa Rica. El primer año trabajó en San Pedro y Pavas. En su primer trabajo, conoció al esposo de Alba Rosa Torres, quien en ese momento traía la línea Marcel France a Costa Rica; marca que él ya conocía. Por ello, lo contratan para ser el técnico en nuestro país. “Como técnico, tuve la oportunidad de conocer toda Costa Rica. Trabajé con ellos ocho meses”.

Posteriormente, decide abrir su propio salón de belleza, en Heredia, y lo trabaja con su esposa y sus hijos, quienes también eran estilistas. “Éramos diez estilistas y cinco manicuristas. Yo creo que ha sido el salón más grande que ha habido en Heredia. Fue un éxito, hasta que me separé y ellos se quedaron con el salón. Terminaron vendiéndolo”.

Actualmente, sus hijos tienen sus propios salones de belleza y él también. Además, con frecuencia lo llaman de distintas casas comerciales para invitarlo a dar seminarios. “Los de corte y color me gustan mucho”, finaliza.

INTIMIDADES:

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocer las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Pablo Beltrán.

  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Hay algo que yo siempre le digo a las personas: Lo que tú ves, eso soy.
  • ¿Qué lo hace enojar? La deslealtad.
  • ¿Qué lo hace feliz? Las personas que tienen una verdadera intención de crecer, a nivel espiritual o intelectual.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Con calma.
  • ¿Qué es el éxito? Es la consecuencia lógica y obvia de la disciplina, del esfuerzo, del querer ir más allá, del no quedarte donde estás.
  • ¿Lo más importante en su vida? Dios y mis hijos.
  • ¿Su mayor logro? Encontrar a Jesús.
  • ¿Su principal característica? Inquieto.
  • ¿Su mayor pasión? Hacer cosas, de todo.
  • ¿Su mayor defecto? La terquedad.
  • ¿Su mayor virtud? Mi amor por la vida.
  • ¿A qué le tiene miedo? A nada.
  • ¿Dios? Todo.
  • ¿Sus hijos? ¡Mi segundo todo!
  • ¿Costa Rica? Mi segunda patria.
  • ¿Colombia? Una nostalgia.
  • ¿Pablo Beltrán Studio? Mi taller.
  • ¿Una confesión del pasado? Tenía un cliente muy delicado, un señor. A él le gustaba que yo le cortara el cabello con tijera y a mí se me olvidó ese día, entonces agarré la máquina y le empecé a cortar atrás. Él me dijo: ¿me va a cortar con la máquina? Y yo: Ay no es para quitar un poco el largo… y ya se la había pasado como tres veces. Y empecé a cortarle con la tijera, pero como ya le había pasado la máquina, le había quedado extremadamente corto. Le hice todo el corte como siempre, pero atrás le quedó rarísimo. Y después, cuando le estaba marcando el corte, se lo marqué muy arriba… ¡yo estaba atarantado por lo que había pasado! Al final no le dije nada, pero pensé: No va a volver, perdí un cliente. Pasaron como 22 días y volvió. Yo sentí escalofríos cuando lo vi, y me dijo: ¿tiene tiempo para que me corte? Es que necesito hablar con usted. ¿Usted se acuerda de la vez pasada cómo me cortó? Es que quiero que me corte igual, ¡vieras cómo me gusto! Yo pensé: ¡No puede ser que me esté diciendo eso! (ríe).

Fuente:

Pablo Beltrán, estilista

Pablo Beltrán Studio, tel. 4033-9914

Ana Francis Soza: ¡Con alma de colorista!

EL COLOR ES UN ELEMENTO QUE HA ESTADO FUERTEMENTE LIGADO A LOS 17 AÑOS DE CARRERA DE ESTA ESTILISTA. Y NO SÓLO COMO COLORISTA, PORQUE ELLA DISFRUTA DE OTROS ARTES QUE TAMBIÉN REQUIEREN COMBINACIONES DE COLOR Y CREACIÓN, POR EJEMPLO, ELLA HACE QUILTING, TEJE, BORDA Y PINTA EN MADERA. DESCUBRA LOS SECRETOS DE ESTA ALEGRE MUJER

Casi al mismo tiempo que llegamos de tomar las fotos para esta entrevista, llegó una cliente de Ana Francis de Playas del Coco… ¡sí, leyó bien…! Desde la playa viene hasta San José para que esta estilista le arregle el cabello.

Y es que, tras 16 años de trabajar como técnica de L’Oréal para Costa Rica, es inevitable que muchas personas de todo el país la conozcan, e incluso la asocien con esta marca. Sin embargo, actualmente ella está viviendo una nueva etapa en su vida, que la hace sentirse feliz y realizada. Más adelante les contaré de qué se trata.

“Fran”, como le dicen en su familia, se define a sí misma como: “un poco loca, ansiosa y obsesiva…”; yo más bien diría: ¡apasionada y creativa! Sin más preámbulo, les dejo la historia de esta interesante mujer.

¡Sus inicios!

Esta estilista de 43 años, nació en Nicaragua, pero ya tiene más de 20 años de vivir en Costa Rica. Ella se vino para nuestro país, porque acá vivían su mamá y sus hermanos, y este “pedacito de tierra”, como ella le llama, la adoptó.

Ana Francis afirma que su especialidad es el color y la formación. Sin embargo, asegura que nunca tuvo planeado el hecho de dedicarse al estilismo. Si bien es cierto, cuando tenía 13 años su abuelita la obligó a estudiar peluquería, en aquel momento no le pasaba por la cabeza que eso haría por el resto de su vida.

“Yo lo disfrutaba, pero por cosas del destino mi papá me dijo que no le dedicara tanto tiempo a eso, y que más bien, estudiara. Saqué un técnico en administración”, afirma.

Ya en Costa Rica, trabajó como vendedora en una tienda y después pasó al área de cosméticos y perfumería de CEFA Comercial. Ahí estuvo tres años, y descubrió que le gustaban las ventas, el trato con el cliente y las recomendaciones de producto.

No obstante, ella sabía que ya no podía crecer más, por lo que decidió hablar con la Gerente Comercial de CEFA para saber qué más le podían ofrecer. Y como ella ya había trabajado como demostradora con tintes, le dieron la oportunidad de ser la técnica de color de L’Oréal Professionnel. “Fue difícil porque era un mundo que no conocía, pero fue súper interesante, aprendí muchísimo. Al principio me la pusieron complicada, porque me dijeron: Vas a dejar a tu hijo y te vas a ir fuera del país a estudiar. Y yo nada más les decía: ¡Sí, yo puedo!”

Old1Fueron tres meses de entrenamiento, en los que tuvo excelentes maestros. “Como técnico, debía conocer el color de arriba abajo, y me hacían aprender a escudriñarlo y descifrarlo. Por eso mi mayor pasión y mi mayor conocimiento lo tengo en color”, asegura.

“La vida es tan corta que tenés que hacer lo que querés y lo que te gusta, si no dañás a nadie, por supuesto”.  Ana Francis Soza

Además, la educaron en el área de capacitación, para trabajar con formadores, y manejo de clientes. Ana Francis recibió muchos entrenamientos en Ecuador, Panamá, Guatemala, Nicaragua y México.

Sus conocimientos en corte llegaron mucho tiempo después. “Yo cortaba con lo que había aprendido y no me apasionaba tanto. Pero quien despertó en mí la “chispita” de cortar fue Víctor Murillo. Incluso llevé clases con él y me llenó de su entusiasmo y energía”.

¡Una nueva etapa!

Tras 16 años como técnica colorista de L’Oréal Professionnel, la empresa cambia de distribuidor en Costa Rica, y de técnica también. Por lo que, al quedar libre, la compañía Böe decide contratarla para impartir sus cursos.

Sin embargo, ella es tan apasionada y le gusta tanto la formación de profesionales, que necesitaba estar metida más de lleno. Decide entonces hablar con Leidy Navarro de VMV Cosmetic Group (distribuidor de Salerm en Costa Rica) y le dice que está interesada en trabajar con ellos como técnica.

PA230027“Ahorita estoy viviendo una etapa tan bonita. Tengo un poquito más de un mes de estar con ellos medio tiempo y estoy feliz. Mis compañeras son extraordinarias, las profesoras de la academia, también. La calidad humana de todos en Salerm es impresionante. Para mí es como haber ingresado a una familia bonita”, comenta.

Y añade: “Yo creo que los ciclos pasan, se terminan, y eso fue lo que pasó con el ciclo de L’Oréal. Ahora estoy emprendiendo algo nuevo, conociendo gente nueva y eso me gusta mucho, ¡me emociona!”

En este momento, Ana Francis asegura estar “viviendo la marca”, absorbiéndola como suya, para poder hablar de ella.

Ana Coiffeur

Su salón de belleza abrió sus puertas en el 2010, después de que Ana Francis decidiera que quería experimentar lo que era tener una sala de belleza. Negoció el continuar medio tiempo con CEFA, para dedicarle el otro medio tiempo a su salón, y así lo hizo.

“Al principio lo abrí sola, pero después decidí hablar con mi cuñada para que me ayudara. Ella es la parte centrada, formal y yo soy la parte loca, impulsiva. Entonces hicimos un buen equipo y somos socias del salón”, recuerda.

¡Curiosidad! Alejandro es el nombre de su  pareja, su hermano y su papá. Su mamá se llama Ana, su cuñada también, y ella, ¡también!

Al inicio su salón estuvo en un centro comercial en los alrededores de Paseo Colón, pero luego se pasó a una casa cerca de ahí. El aspecto acogedor de esa casa es lo que más le gusta a Ana Francis, quien afirma que sus clientes a veces llegan a desayunar al salón o a tomarse una copa de vino.

A nivel personal…

Esta estilista vive con su hijo Eduard, de 26 años, y con su pareja Alejandro, con quien tiene 12 años de relación. “Él me apoya muchísimo en todo lo que hago”.

20141119_201007Ana Francis afirma que su relación con Eduard siempre ha sido muy unida, casi de amigos. “Como siempre tuve que trabajar, yo le decía: Eduard vamos a Burger King, y a las 10 p.m. éramos los únicos que estaban jugando y comiendo. Tal vez él no tuvo cantidad de tiempo conmigo, pero sí calidad”.

Además de sus dos amores, Ana Francis disfruta mucho compartir con sus sobrinos, a quienes consiente muchísimo. También tiene una relación muy cercana con su mamá, su abuelita y su tía. “Ellas nos enseñaron a ser unidos, a compartir los problemas a celebrar los éxitos, todos juntos”.

¡Sus otras pasiones!

A esta estilista le apasiona el quilting, tejer y pintar en madera; le gustan los pasatiempos que le permitan crear cosas. “Fui a un curso de quilting y ahora busco en Internet y en revistas y hago yo sola. Tengo como seis años de hacer quilting, es mi vicio”.

El tejido lo aprendió desde pequeña, porque su abuelita le enseñó; mientras que en el caso de la pintura en madera, aprendió viendo. “Yo me compro las revistas y me pongo a pintar”.

Además de todas esas manualidades, Ana Francis disfruta mucho cocinar para su familia. “Me gusta sorprenderlos con algo que les guste y que no esperaban”.

“Uno no sabe qué es lo que le va a ayudar en la vida. Yo te puedo decir que las manualidades que yo hago me han dado paciencia y la habilidad de “desconectarme” del mundo”. Ana Francis Soza

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • El mejor secreto es el cariño que le pongás a lo que hacés.
  • Traten el cabello y las manos de la gente, como si fueran las de ustedes, porque si vos la tratás así, la gente lo va a sentir.

Intimidades

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello,
a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Ana Francis Soza.

  • Fecha de cumpleaños: 19 de julio.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Mi carácter fuerte. ¡Cuando me enojo, la cosa arde!
  • ¿Qué la hace enojar? La infamia y cuando hay maltrato hacia alguien.
  •  ¿Qué la hace feliz? Mi familia.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? ¡Pataleo, y después los razono!
  • ¿Qué es el amor? Es parte de la vida, es un don que Dios nos dio.
  • ¿Qué es el éxito? Es un estado de la vida, que no es eterno.
  • ¿Lo más importante en su vida? Mi familia.
  • ¿Su mayor logro? Ser mamá y vivir.
  • ¿Su principal característica? Creo que mi característica es que soy impredecible, ¡estoy medio loca! (ríe).
  • ¿Su mayor pasión? Mi trabajo.
  • ¿Su mayor defecto? ¡A veces soy chichosa!
  • ¿Su mayor virtud? Soy muy maternal.
  • ¿A qué le tiene miedo? A fallarle a mi familia, a fallarle a mi hijo. Creo que uno puede darse el lujo de fallar en todos los campos, pero con tu familia, no.
  • ¿Dios? Mi universo.
  • ¿Su hijo? ¡Mi mundo!
  • ¿Alejandro? Él es parte de mi mundo. Es mi cómplice, porque aunque no esté de acuerdo, termina haciendo lo que yo quiero (ríe).
  • ¿Su familia? Es mi vida.
  • ¿Costa Rica? ¡Me adoptaron! A este pedacito de tierra yo lo tengo en el corazón, porque tiene tantas cosas bonitas y tanta gente bonita.
  • ¿Nicaragua? El país que me vio nacer, mis raíces.
  • ¿La peluquería? LA pasión.
  • ¿Ana Coiffeur? Es mi pedacito de cielo.
  • ¿Una confesión del pasado? Recuerdo que un día me tocó ir a un centro comercial, a un salón. Teníamos una promoción y andaba en enagua. Y me puse el delantal cuando estaba bajando las cosas, pero no me di cuenta que el delantal me estaba subiendo la enagua. ¡Anduve en todo el centro comercial enseñando los calzones! Caminé con las maletas, desde el parqueo. Cuando entré al salón los muchachos estaban desmayados de la risa, y me decían: “¡Ana usted se puso el delantal sin enagua!” (ríe).

Fuente:

Ana Francis Soza Calderón, estilista Ana Coiffeur, tel. 2222-1451

Fernando Hidalgo: ¡Con calidad de exportación!

A SUS 40 AÑOS, RECIÉN CUMPLIDOS, FERNANDO TIENE 20 DE SER ESTILISTA Y MAQUILLADOR. SU GRAN CARISMA, SU HUMILDAD, EL ORDEN EN SUS FINANZAS, LA CREATIVIDAD Y EL GRAN DON QUE DIOS LE DIO, LO HAN LLEVADO POR EL CAMINO DEL ÉXITO INTERNACIONAL Y LO HAN HECHO EL GRAN PROFESIONAL QUE ES. ¡CONOZCA SU IMPRESIONANTE HISTORIA!

P9100031A Fernando lo conozco prácticamente desde que empecé a trabajar en Secretos de Belleza. Él es de esos estilistas incansables que te encuentras en tooodooos los eventos; siempre atento, siempre aprendiendo, siempre empapándose de lo último en la moda y siempre con una gran sonrisa en su rostro (algo que para mí lo caracteriza).

Cuando llegué a su salón le dije: “Fer, ¿hay un parquecito bonito cerca de acá para tomar unas fotos bien lindas?”. Me dijo que había uno cerca, pero que era feito. Entonces decidimos improvisar; recorrimos el barrio y encontramos varias casas realmente bonitas, que nos sirvieron como escenario perfecto para las fotos.

Pasado un rato, escuché que venía la lluvia, y le dije: “Creo que va a llover, ¿escuchás?”. Y me dice: “No, Adri, es el río que está por allá…” Ah bueno, le dije. Pues no había pasado ni un minuto, cuando empezó a caer sobre nosotros un aguacero terrible… a como pudimos, salimos corriendo hacia su salón; ¡fueron 300 metros llenos de carcajadas!

Tenía que contarles esta anécdota, porque fue el inicio perfecto para una tarde llena de risas e historias increíbles junto a este carismático estilista y maquillador. Sin más preámbulo, los dejo con su historia, la cual escribí con muchísimo cariño. ¡Qué la disfruten! 

¡Más que trabajo, sus pasiones!

P9100020Fernando es oriundo del centro de San José, y curiosamente, a pesar de que su mamá es estilista y él creció en medio de tijeras, peines y cabello, nunca pensó en convertirse en estilista. De hecho, él creía que iba a trabajar en computación.

Este artista dice que se visualizaba trabajando en computación porque él veía que eso le podía generar dinero; entonces comenzó a estudiar cuando salió del colegio. Sin embargo, necesitaba trabajo, y es ahí donde aparece el estilista Juan Dondi, a quien conocía desde los 17 años y con quien tenía varios amigos en común. Él le dijo que le podía ayudar en su salón, haciendo mandados, depósitos en el banco, a abrir la puerta o barrer. No obstante, ya estando en el salón, se enamoró de la dinámica del trabajo y de ver cómo las clientes salían tan felices.

“Desde pequeño, pasaba en el salón de mi mamá, hablaba con las clientes y le hacía rótulos… Eso fue lo que viví, y prácticamente mi mamá me hereda su don. Ya ella no se dedica a esto, ahora soy yo el que la peino”. Fernando Hidalgo.

“Cuando me superé, empecé a lavar cabezas… yo fui paso a paso, porque cuando uno va muy rápido, llega el momento en que se cae, porque se saltó etapas importantes”, asegura.

Fernando le agradece mucho a Juan, porque fue su primer maestro y quien le dio la oportunidad de empezar a ir a seminarios. “Estuve tres años con Juan, y en ese tiempo llevé cursos y entrenamientos tanto de peluquería, como de maquillaje”.

Cuando decide desligarse de Capelli y seguir buscando su crecimiento como profesional, pasa a un salón en Escazú con una muchacha que fue entrenadora de estilistas en Estados Unidos para Paul Mitchell y Elizabeth Arden. Con ella estuvo poco más de un año y después de eso, lo busca Jacqueline Adams, propietaria de Grupo Clío, para ofrecerle trabajo como técnico de la nueva línea de maquillaje profesional que acababa de entrar al país: Sormé.

“Iba de Peñas Blancas hasta Sixaola, visitando 1.800 clientes durante el año. Yo introduje Sormé a Costa Rica. Tuve experiencias increíbles”, recuerda.

Fernando trabajó como técnico un año, y durante ese tiempo estuvo a doble turno, porque cuando llegaba a las 7 p.m. a su casa, se dedicaba a atender a sus clientes hasta la 1 a.m., para levantarse nuevamente a las 6 a.m.

Sus primeros entrenamientos buenos en maquillaje, los llevó con Angelrafael González.

“Yo me mantenía con el dinero que hacía en mi casa, porque el salario de Sormé ellos me lo depositaban en una cuenta y yo nunca fui a retirar la tarjeta. ¡Nunca toqué mi salario en un año! Cuando me entero, voy al banco a ver cuánto tenía, y era una buena cantidad de dinero, entonces me monté mi salón con esa plata”, afirma.

Para pasar de su casa al local, recuerda que sumó a todas las personas que atendía en el mes, y eso le daba 125.000 colones; y precisamente eso le costaba el alquiler del local. “Y yo dije: que vengan todas, no me puede faltar ni una, porque si no, no me alcanza”.

Hair & Makeup

P9100006Su salón inició con lo más básico: dos sillas de peluquería, un lavacabezas, un sofá y dos espejos. En aquel momento estaba en un local pequeñito que queda a la vuelta de donde está actualmente su salón.

“Recuerdo que como sólo tenía un sofá en el que cabían dos o tres personas, entonces la gente esperaba afuera. Los que pasaban por ahí decían: ¿qué es eso que la gente está afuera esperando? Y ese efecto de ver que estaban haciendo fila fue como un imán para mi salón”.

En ese pequeño salón estuvo casi un año, hasta que decidió pasarse a su local actual, el cual es mucho más grande. “Yo siempre he sido muy ordenado. La gente antes no pagaba con tarjeta, entonces yo trataba de depositar a diario, y una vez por semana, los sábados, me dejaba lo que hacía, ese era mi salario. Entonces, en un año pude hacer la inversión de mi nuevo salón, no tuve que pedir préstamo. Compré más sillas, los espejos y me pasé. En ese momento éramos diez personas trabajando. Ya pude ofrecer manicure, pedicure, faciales, etc.”

No obstante, él no se quedó ahí solamente, y actualmente también ofrece otros servicios. Tiene un “Sex shop” dentro de su salón y una tienda de ropa en el local donde empezó.

¡Humildad…!

 “Cuando empecé en mi casa, trabajaba en el cuartito de pilas. Ahí monté una silla de oficina con un espejo y lavaba pelo en la pila donde se lavaba la ropa…

Recuerdo que tenía una secadora que cuando llevaba mucho rato usándola, se apagaba y había que soplarla para que encendiera de nuevo. Una de las señoras que yo atendía llegó un día y me dijo: “Mirá, te traje esto…” ¡era una secadora! Todavía la atiendo a ella. En ese momento me dio un sentimiento tan grande, no sé sí vergüenza o tristeza. La usé y cuando se descompuso la guardé; nunca la boté y hasta el día de hoy la tengo. De vez en cuando la veo y eso me hace aterrizar, poner los pues en la tierra y no olvidar cómo comencé”.  Fernando Hidalgo.

Trabajos internacionales

Hace algún tiempo, Fernando trabajó en un desfile de modas en Estados Unidos. Ahí conoció a una señora francesa, dueña de una agencia de modelaje y por medio de ella, le salió la oportunidad de hacer un trabajo con Canal 5 de Francia.

Este canal hizo un Reality Show de parejas de novios y lo grabaron en Costa Rica. A él lo contrataron para hacer el peinado y maquillaje de la anfitriona del programa. “Yo no hablaba nada de francés, ni siquiera inglés, y me piden que haga una cotización. Yo les entendí que debía peinar a las 20 muchachas en la mañana y en la tarde, o sea 40 peinados al día por 30 días. Cuando llegué al lugar me di cuenta que era solamente una muchacha… pero bueno, ¡ya habían aceptado y yo también!”

Y agrega: “Era un montón de dinero, y como el reality fue un éxito, se alargó dos semanas más, entonces me pagaron muchísimo más. Ha sido uno de los mejores trabajos que he tenido en mi vida”.

Desde hace nueve años, Fernando trabaja para una coordinadora de bodas, muy famosa en Estados Unidos, que se llama Aimee Monihan. Ella organizó, por ejemplo, las bodas de Pink y la ex Destiny’s Child, Kelly Rowland en Costa Rica, y Fernando debía estar disponible si lo llamaban del Hotel Four Seasons para atender, ya fuera a la novia, o a sus invitadas.

Además de eso, Monihan es editora de una revista, por lo que Fernando trabaja con ella en la parte de producción de modelos y demás.

También trabajó en el Fashion Week de Puerto Rico, hizo unas fotografías en Panamá para un anuncio, ha hecho calendarios y catálogos de ropa interior.

Otro de sus maquillajes fue para el corto: “Atrapar un ruiseñor”, de Christian Bulgarelli, que estuvo nominado a los Premios Oso en España.

Fue a raíz de todos estos trabajos que decidió estudiar inglés y se empeñó en invertir en buenos productos y buenas herramientas, para que sus resultados fueran los mejores.

A nivel personal…

Con-la-mamá-1Con gran felicidad en sus ojos, asegura que su mamá lo admira mucho y que él la admira a ella. “Mami me dice cosas que a mí me engrandecen el alma y el espíritu. Yo le digo que soy el reflejo de ella, que le devuelvo todo lo que me está diciendo”.

Su relación con su mamá siempre ha sido muy cercana. Fernando recuerda que cuando le dijo que era gay, a los 17 años, no se escandalizó y nunca le hizo problemas por eso. “Siempre le presento a mis parejas y ella siempre ha tenido la discreción de decirme si le gusta o no, diplomáticamente”.

Desde hace año y medio tiene pareja. Él es de Jordania, pero vive acá desde pequeño. Es diseñador de joyas y tiene 30 años. “Creo que encontré el equilibrio entre trabajo, vida social y pareja. Nos llevamos muy bien”.

¡Sus otras pasiones!

Cuando no está en su salón, Fernando afirma que le gustar ir a su casa en Liberia, Guanacaste; disfrutar en una hamaca, andar en bicicleta y montar a caballo. También disfruta yendo de compras o reacomodando cosas en su casa.

“Soy futbolero, me encanta ver el fútbol; soy saprissista y fui ahora al Mundial a ver a la “Sele”. Sólo vi dos partidos, y puedo decir que lo más duro de haber ido al Mundial fue regresar…”, asevera.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

Caballo

  • Antes de cualquier base, siempre hidrato y sobre todo, aplico bastante tónico, porque así pongo la piel en un pH neutro y no se reseca ni se ve grasosa.
  • Cuando es una piel muy madura, pongo a enfriar el tónico y lo aplico bien frío para que compacte la piel.
  • Para el cabello, después del tinte, yo recomiendo que el último enjuague sea con agua fría, porque eso ayuda a que la cutícula cierre más y queda muy brillante.

INTIMIDADES:

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Fernando Hidalgo.

  • Fecha de cumpleaños: 7 de octubre.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Que ayudo a los chiquitos de una escuela que queda larguísimo en Guanacaste. El pueblito se llama Tulín. Y también ayudo a unos chiquitos de Patarrá.
  • ¿Qué lo hace enojar? La injusticia.
  • ¿Qué lo hace feliz? Trabajar.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? En lugar de ver el problema, siempre busco cuál es la mejor solución.
  • ¿Qué es el amor? La plenitud, la felicidad del ser humano. Es el reflejo de uno mismo.
  • ¿Qué es el éxito? Un montón de cositas que se juntaron, de todo lo que uno hizo en el camino.
  • ¿Lo más importante en su vida? Mi madre.
  • ¿Su mayor logro? Tener mi salón. Mi profesión. Tener un nombre, reconocimiento.
  • ¿Su principal característica? Estar siempre positivo.
  • ¿Su mayor pasión? Mi profesión.
  • ¿Su mayor defecto? Indeciso.
  • ¿Su mayor virtud? Transmitir una buena energía.
  • ¿A qué le tiene miedo? A las arañas.
  • ¿Dios? Número uno en mi vida.
  • ¿Su pareja? Número dos (ríe).
  • ¿Su familia? Número tres (ríe).
  • ¿Costa Rica? ¡Pura vida!
  • ¿La peluquería? Mi pasión.
  • ¿El maquillaje? Una buena herramienta.
  • ¿Hair & Makeup Fernando? Mi bebé, mi hijo.
  • ¿Una confesión del pasado? Cuando estaba empezando, llegó un muchacho y me dijo que si le podía cortar el pelo. Yo le dije que sí. Me dijo que un poquito; yo se lo empecé a cortar y le empezaron a quedar huecos, y huecos, y huecos… mientras yo trataba de arreglárselo, él me dijo: “Es que hoy me caso…” ¡Quedó horrible, no lo volví a ver nunca más después de eso! Por eso, moraleja, no se corten el pelo con alguien que no conocen, el día que se van a casar… (ríe)

Fuente:

Fernando Hidalgo, estilista y maquillador

Hair & Makeup Fernando, tel. 2231-5157

Doris Valverde: ¡Con el positivismo siempre al tope!

ESTA ALEGRE SEÑORA DE 52 AÑOS NOS ENSEÑA QUE LOS OBSTÁCULOS NO SON IMPEDIMENTO PARA ALCANZAR LOS SUEÑOS… QUE EL TENER FE EN LA FRASE: “TODO VA A SALIR BIEN” NOS LLENA DE POSITIVISMO PARA SALIR ADELANTE; Y QUE EL SER MADRE DE CUATRO HIJOS, VIVIR EN ZONA RURAL Y HABER SIDO ABANDONADA POR SU ESPOSO NO ES EXCUSA PARA “ECHARSE A MORIR”… ¡DESCUBRA LA HISTORIA DE ESTA SORPRENDENTE MUJER!

   ¿Qué mejor manera de celebrar el Día de las Madres que con un homenaje a una GRAN madre? Pues eso es lo que haré en esta edición de Personajes, honrar a una mujer que no sólo es una gran estilista, sino que, ante todo, es una extraordinaria madre que logró sacar a sus hijos adelante a punta de cortar cabello.

Sus enseñanzas las llevarán por siempre, y aunque ha tenido que ser autoritaria y ejercer el papel de padre y madre al mismo tiempo, hoy ella puede recoger los frutos de su esfuerzo.

Su historia encierra todo un camino lleno de piedras que ella fue esquivando poco a poco para conseguir lo que tiene hoy: Dos salones de belleza, una bella familia y una vida plena y feliz.

Aquellos que digan que no se puede, es porque realmente no han luchado, o porque no sienten suficiente pasión por lo que hacen… Sin más preámbulo, les dejo la historia de Doris. ¡Que la disfruten!

La peluquería: ¡Su sueño hecho realidad!

P6190083Esta ramonense tiene 24 años de ser estilista, y es que hasta que tuvo 28 años pudo hacer su sueño realidad: Estudiar belleza. “Yo toda la vida quise estudiar; pero me casé muy rápido (iba a cumplir 19 años), y entonces no estudié…”

Su locura siempre fue el cabello, y a pesar de que no tenía estudios en peluquería, con la tijera de coser de su mamá, le cortaba el cabello a sus hermanos cuando estaban pequeños; también le cortaba “las puntas” a su mamá, a sus primas y una vez le hizo un permanente a una muchacha.

Doris recuerda que fue un poco difícil decirle a su esposo Luis que quería ir a San José a estudiar belleza, porque en aquel momento los hombres eran muy machistas. La forma de convencerlo fue decirle que iba con su cuñada. “Fui al Instituto para Adultos y el curso duró como tres meses. Era básico y yo estaba realizada”.

Cuando terminaron los tres meses, ella deseaba seguir estudiando, pero su cuñada ya no quería, por lo que tuvo que ingeniárselas para continuar aprendiendo. “En San Ramón había una academia muy buena que se llamaba: Eugenia. Entonces yo le dije a Luis: Qué pereza, como ya Cynthia no va a ir, porqué no me deja seguir estudiando acá, para no perder lo que aprendí… Y entonces pude continuar”.

“La peluquería fue mi sueño desde pequeña. Dice mi mamá que mi abuelito cortaba cabello, así que seguro de ahí viene mi pasión”.

Doris Valverde.

Doris recuerda que a su esposo no le agradaba la idea de que ella estudiara: “Él me dijo que eso era para que yo hiciera algo en la casa, pero que NUNCA le iba a cortar el pelo a un hombre…”

A pesar de la prohibición de su esposo, Doris tomó un pequeño cuarto de su casa y comenzó a cortarles el cabello a sus familiares (los cuales no estaban “prohibidos”). “Papi me ponía la cabeza para que yo pudiera practicar. Aquello era una gran felicidad para mí”.

Un paso más…

P6190066Un día una amiga le dijo que por qué no trabajaba en el salón en el que ella estaba, porque ya no iba a poder seguir… Era el salón de Silvia Tapia (una reconocida peluquera de San Ramón). “Yo empecé a ir, pero ya tenía muchos problemas con mi marido cuando eso, entonces iba a escondidas. Ahí fue cuando dije: Yo sí puedo mantener a mis hijos, no tengo porqué seguir aguantando a un hombre que no me apoya y que además es alcohólico”.

“Para mí, Silvia (Tapia) es mi mano derecha, ella y yo somos como hermanas. Nosotras siempre nos hemos llevado demasiado bien y yo he aprendido muchísimo de ella”. 

Doris Valverde.

Después de casi un año de estar trabajando con Silvia, una amiga la impulsó a abrir su propio negocio y hasta le mostró un local que estaba disponible. “Hablé con Silvita para decirle que ya no le iba a poder ayudar, y ella me dijo que tranquila, que todos teníamos derecho a surgir, y me regaló un mueble y un lavacabezas que me sirvieron por muchos años”.

A pesar de todos sus miedos, Doris logró abrir su negocio hace 19 años: Dorilú Centro de Belleza. Este nombre, según ella, salió de la combinación entre: Doris y Luis, pues gracias a él, ella logró estudiar belleza.

En un inicio, recuerda que tuvo muchas dificultades porque no le llegaba gente suficiente para poder solventar sus gastos… “Yo nada más decía: Yo sí puedo, yo sí puedo. Entonces le pedí a mi hermano que me prestara una plata para pagar el alquiler porque no me alcanzaba y tenía a mis cuatro hijos en casa y debía llevarles comida”.

Ella abrió en febrero, y fue hasta diciembre que las cosas empezaron a mejorar. En ese primer local estuvieron por 17 años, hasta que debido a una remodelación, Doris se pasó a otro cerca de ahí. No obstante, cuando la terminaron, los dueños le consultaron si deseaba quedarse con el local. Su hija Alejandra le pidió que no perdiera el punto, que se quedaran con ambos salones y que ella lo administraba.

Alejandra había sacado un curso de belleza cuando estaba en quinto año del colegio y posteriormente, su madre la terminó de formar en la academia en la que ella daba clases.

Su otra vocación: La docencia

Esta versátil mujer también se ha dedicado a la enseñanza de la peluquería en dos lugares muy reconocidos: el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y la academia MGC Capacitación.

Con el primero trabajó cerca de cinco años, tiempo que estuvo alejada de su salón porque viajaba por todo el país. Mientras que con el segundo estuvo por 10 años, pero se salió hace poco porque deseaba llevar un curso de computación.

A nivel personal…

Personajes-Doris_hijosDoris tiene una numerosa familia, que la conforman su mamá de 78 años, sus 11 hermanos, cuatro hijos y tres nietos.

Su hija mayor, Shirley tiene dos hijas, es estilista y hace cinco años es dueña de su propio salón de belleza. Ella trabajó 10 años en el salón de su mamá. El que le sigue, Mauricio, es criminólogo y padre de un bebé recién nacido.

Luego sigue Michael, el único soltero de sus hijos. Él trabaja con la Fuerza Pública en Aduanas. Y su hija menor, Alejandra, estudia estética y es quien administra uno de los salones de Doris.

Hace 20 años Doris se separó de su esposo, pero eso no fue impedimento para que ella les diera a sus cuatro hijos todo lo que pudo. “Mis hijos se sienten orgullosos de su madre por haberlos sacado adelante por medio de la peluquería, porque yo no recibía dinero de otro lado”.

¡Sus otras pasiones!

Aparte del estilismo, a Doris le encanta viajar. “A todo lado. Me encantan las playas. Me gusta tener capacitaciones, no solo de peluquería, sino de motivación personal. Me encanta estar metida en las cosas de Dios, y de la iglesia Católica. Los viernes siempre voy a la oración”.

Además, asegura que le gusta mucho leer, compartir con sus amigas, conversar y ser amistosa.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • Lo principal es utilizar los mejores productos, tanto para el cabello, como para la piel.
  • En el cabello, son importantes los productos para mantener el color y dar brillo; y por supuesto, usar los que vendemos en los salones de belleza, que son los mejores.

INTIMIDADES:

Personajes-Doris_nietosEn nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Doris Valverde.

  • Fecha de cumpleaños: 5 de febrero.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Yo siempre he sido muy abierta y muy sincera, no tengo nada oculto.
  • ¿Qué la hace enojar? El irrespeto y la desobediencia. Me incomoda que me falten el respeto porque a mí me gusta mucho respetar.
  • ¿Qué la hace feliz? Ver a mis hijos bien, contentos.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Con mucha paz.
  • ¿Qué es el amor? Para mí el amor es Dios; es tener primero a Dios y luego a todo lo que gira alrededor de mi vida.
  • ¿Qué es el éxito? Es ver a mis hijos profesionales. Para mí el éxito es haber podido sacar a mis hijos adelante.
  • ¿Lo más importante en su vida? La salud y mi paz, que siempre trato de mantenerla.
  • ¿Su mayor logro? Haber hecho crecer mi negocio. Aunque mis logros incluyen muchas cosas, porque el mayor de todos es mi familia y mis tres nietos.
  • ¿Su principal característica? Tratar de ayudar siempre y de ser mejor amiga.
  • ¿Su mayor pasión? Estar llena de Dios y asistir a las cosas de Él.
  • ¿Su mayor defecto? Mi carácter… Me enojo mucho con el irrespeto. Tengo un carácter un poquito autoritario.
  • ¿Su mayor virtud? Enseñar. Me gusta mucho enseñar y siento que es una virtud que tengo.
  • ¿A qué le tiene miedo? A los problemas.
  • ¿Dios? Es todo para mí.
  • ¿Sus hijos? Son el éxito de mi vida.
  • ¿Sus nietos? Mi pasión.
  • ¿Luis? Fue y es una parte de mi vida.
  • ¿Su familia? Mi familia encierra todo el círculo de mi vida, porque yo vivo para ellos y yo sé que ellos también para mí.
  • ¿Costa Rica? El mejor país.
  • ¿La peluquería? Mi pasión.
  • ¿Dorilú? Ha crecido… ¡Es grande para mí!
  • ¿Una confesión del pasado? Cuando me quedé sola tuve muchas dudas, y en medio de esas dudas lloré muchas horas, sola en mi cuarto, pensando que no iba a poder triunfar. Cuando los años pasaban y mis hijos crecían yo me repetía esta frase: “Todo va a salir bien”. Esta es una de las cosas más ocultas que tengo, porque mis hijos nunca me vieron llorando. Lloré muchas veces pidiéndole a Dios, y gracias a Él soy lo que soy; y también gracias a toda mi familia y a muchas amistades que me ayudaron a seguir adelante.

Fuente

Doris Valverde, estilista

Dorilú Centro de Belleza, tel.2445-4772

8 Años Después este es el equipo de la Revista Secretos de Belleza

Fabiola Urbina

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Dirección y Gerencia General

Gabriela Chinchilla

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Gerente de Mercadeo y Ventas

Katherine Ferreto

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Directora de Eventos

Tatiana Rodríguez

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Administración

Julio Andrade

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Logística y transporte

María.Fernanda Herrera

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Mercadeo y Ventas

Adriana Chaverri Ruphuy

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Jefe de Redacción

Silvia G. Ríos Reyes

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Diseño y diagramación

 

Fotografía por:

Diego Rodríguez Ramírez

producciondigital24@gmail.com

Tel. 8882-6330

Carlos González: ¡El barbero de los políticos!

CARLOS GONZÁLEZ: ¡EL BARBERO DE LOS POLÍTICOS! ESTE HOMBRE DE 67 AÑOS, TIENE 55 DE DEDICARSE A LA BARBERÍA. POR SUS MANOS HAN PASADO MUCHÍSIMAS PERSONALIDADES DE NUESTRO PAÍS, DESDE POLÍTICOS Y MÉDICOS, HASTA ABOGADOS Y FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO. CONOZCA MÁS ACERCA DE LA HISTORIA DE ESTE HOMBRE, QUIEN PERTENECE A UNA “DINASTÍA” DE BARBEROS

Yo creo que no hay nada más enriquecedor en este mundo que hablar con un adulto mayor, porque son personas que han vivido muchas cosas, que tienen grandes anécdotas, pero sobre todo, están llenos de sabiduría.

Por ello, la conversación que tuve con don Carlos González me llenó de satisfacción, porque pude conocer más sobre el oficio de la Barbería, que muchas veces es menospreciado.

Yo tengo ya varios años de compartir con estilistas de todo el país, y son personas a las que admiro mucho, pues constantemente están capacitándose tanto dentro como fuera del país y su labor me parece toda una obra de arte. Sin embargo, hablar con un barbero es algo totalmente diferente; ellos son empíricos, aprenden de otros barberos, lo cual creo que también es muy loable.

Como los estilistas, los barberos también llevan esa gran pasión en la sangre. Por eso, en esta ocasión quiero resaltar a los barberos de este país, y para ello, quien mejor que don Carlos, un hombre perteneciente a una familia de barberos y peluqueros y quien tiene tantos años dedicado a esta noble profesión.

Les dejo la historia de este pensativo y filosófico hombre. ¡Que la disfruten!

La Barbería: ¡Un legado familiar!

Era tan sólo un niño de 12 años, cuando un lunes don Carlos le “robó” las llaves de la barbería a su padre y se fue a la casa de un amigo a cortarle el pelo (no sin antes pedirle permiso a la madre del niño, por supuesto). “Lo pelé coco… ¡desde ese día me enamoré del oficio!”

A pesar de que le encantaba la idea de ser barbero, a don Carlos le costó mucho llegar a ser uno bueno. “Anduve por Limón porque tenía un hermano que era barbero y él estaba allá. Pero al principio no tuve alguien que me enseñara, que me dijera cómo hacer las cosas…”

Dinastía González 

“Mi papá era barbero, los sobrinos se hicieron barberos, mi primo Jesús y el hermano de él, Ángel. Dos de mis hermanos, también. Y ahora mis hijos, Vicky y Alexander. Todos somos barberos y ella es estilista”.

Carlos González.

P1012118A los 15 años su primo, quien también era barbero, lo llevó a trabajar con él a Aranjuez. Don Carlos recuerda que él era muy bueno, pero no sabía enseñar. “Entonces yo no tenía progreso en el trabajo”

Con 17 años, finalmente don Carlos conoció a la persona que sería su gran maestro: un barbero herediano: Guillermo Benavides. “Él era un artista, era finísimo; fue el que me ayudó en los detallitos. En seis meses me hice un maestro en cortes naturales, porque me gustaba mucho. Este oficio es de práctica, no es que se va a aprender y ya… también es importante que le guste a uno”.

Allí estuvo cerca de un año y medio hasta que decidió volver a la barbería de su primo. “Fue la época de la crisis de los 70, la moda del pelo largo. La gente no se cortaba el pelo, entonces muchas barberías cerraron porque no había trabajo”.

Su primo fue uno de los que decidió cerrar, pero antes de hacerlo, le dijo a don Carlos que buscara un fiador y que él se la vendía en 9.000 colones. “Me costó, pero lo encontré. Fue una felicidad inmensa, yo era un enamorado porque yo me inicié aquí, la gente ya me conocía y yo era muy positivo de que todo iba a salir bien”.

Lo interesante de la barbería que adquirió don Carlos es que su primer dueño fue el barbero de los presidentes José Figueres Ferrer y Otilio Ulate, entre otras personalidades. Él le vendió el negocio al primo hermano de don Carlos, y en la crisis éste último la adquirió. “Y yo la levanté otra vez, hasta la fecha”.

“Yo tengo clientes de 1958, que eran del antiguo dueño de acá, y por supuesto, tengo clientes que están conmigo desde que abrí la barbería y hasta la fecha. Su mamá los traía de un añito y ahora ellos vienen con sus hijos. Eso para mí es una satisfacción muy grande”. 

Carlos González.

Según don Carlos, él no heredó a muchos de esos clientes políticos del primer dueño de la barbería, porque ya ellos estaban acostumbrados a una sola persona. No obstante, poco a poco fueron llegando muchas personalidades a su silla. “Víctor Hugo Román, que era ministro de Relaciones Exteriores, profesores de La Salle, del Lincoln, personas que venían en la misión M.I. de los Estados Unidos, los médicos, porque estamos cerca del Calderón Guardia”.

P1012104Su buena fama y las recomendaciones de otras personas fue lo que le abrió camino a este hombre trabajador. “Además había seriedad y respeto, y eso a la gente le gusta”.

De hecho, su fama lo “persigue” y aún cuenta con muchas personalidades del país que se sientan en su silla para cortarse el cabello. “Jorge Pattoni, el vicecanciller Manuel González; Antonio Calderón, secretario del PLN; Víctor Granados, José Manuel Arroyo, vicepresidente de la Corte; José Antonio Pacheco, Eduardo Mora, Álvaro Salas, y Eduardo Dorian. Merino también fue cliente”.

Actualmente, don Carlos trabaja junto a su hijo Alexander desde hace 21 años, por lo que ya su horario no es tan sacrificado; a las 2 p.m. ya puede ir a descansar. Él considera que el éxito alcanzado en su barbería se debe al gran amor que tiene por lo que hace.

A nivel personal…

Don Carlos es casado tres veces y vive actualmente con quien es su tercera esposa y el hijo de ella, Ignacio, de 15 años. De su primer matrimonio tiene tres hijos: Alexander (quien es barbero), Ana Catalina (estudió turismo y hotelería) y Amaly, que vive en Estados Unidos. Del segundo tiene dos: Victoria (es estilista) y Melissa (peluquera de perros).

“Yo siempre vivo en contacto con mis hijos, ayudándolos y guiándolos”, afirma.

“Yo vivo el momento; casi que ni el día, porque no sé más tarde qué va a suceder. ¡La vida es ahora, en este momento!” 

Carlos González.

Este barbero dice sentirse muy bien con su pareja actual, Kattia Sequeira, con quien tiene 13 años de convivir. “Me gusta la persona que está conmigo, chinearla, hablarle, quitarle lo negativo. Ella es 20 años menor que yo. Yo la conocí porque ella era de aquí, del barrio”.

¡Sus otras pasiones! 

P1012087En este momento de su vida, don Carlos afirma que le encanta descansar, estar tranquilo y poner su mente en paz. “Me voy a mi casa, descanso, veo un rato televisión y a veces me pongo a leer”.

Don Carlos asegura no ser un gran lector, pero dice que le gusta mucho leer sobre medicina natural, psicología y filosofía antigua.

¡Sus mejores Secretos de Belleza para un cabello hermoso!

  • A veces el cuero cabelludo se llena de grasa y eso es causado por el estrés. La grasa bota el pelo… ¡y esa grasa sólo se puede combatir con el cepillo! Yo recomiendo, todos los días antes de lavar el cabello, una cepillada de un minuto.
  • Hay gente que dice que cortarse el pelo en menguante es bueno, hace que crezca más.

Intimidades

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Carlos González.

  • Fecha de cumpleaños: 10 de setiembre.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Yo creo que todo lo conocen, porque yo siempre he sido muy libre. Yo lo que digo lo pienso y lo que pienso, lo digo. No me guardo secretos. Si es un secreto bueno que ayuda a alguien, se lo doy a esa persona.
  • ¿Qué lo hace enojar? La falta de observación en uno mismo. Yo me observo cada momento del día, yo no me enojo. Si me descuido, me enojo, y en ese momento la consciencia se duerme…
  • ¿Qué lo hace feliz? Yo a veces siento una alegría en mi corazón, por ejemplo, ahorita la siento. Cuando usted siente esa alegría es porque el Dios suyo interno está feliz de estar con usted. Debemos procurar que esa alegría no se nos vaya, que esté siempre con nosotros porque Él está feliz de estar con nosotros. Él está en el corazón de cada uno.
  • ¿Qué es el amor? El respeto.
  • ¿Qué es el éxito? Estar bien con uno mismo.
  • ¿Lo más importante en su vida? Estar bien conmigo mismo.
  • ¿Su mayor logro? Estar bien conmigo mismo, ese es mi logro.
  • ¿Su mayor defecto? Hablar mucho.
  • ¿A qué le tiene miedo? A todo y a nada.
  • ¿Dios? Lo primero en mi corazón.
  • ¿Sus hijos? Están en primer lugar, también.
  • ¿Su pareja? Todas están en primer lugar, sólo que la primera es una unión que es más cerradilla.
  • ¿Su familia? Mis hermanos y hermanas, los quiero mucho.
  • ¿Costa Rica? Sería bonito que pudieran salir líderes para que despierten al pueblo, porque hay mucha ignorancia.
  • ¿La barbería? Está en primer lugar, porque es donde yo he vivido y con lo que he criado a mi familia. He enseñado a mucha gente, también.
  • ¿Una confesión del pasado? El pasado para mí no existe. Si yo lo miro, estoy mirando al hoyo o estoy en el hoyo, no puedo salir del hoyo, vuelvo a él… el pasado no existe. Nosotros nacemos en un segundo y morimos en un segundo. Es el presente lo que importa.

Fuente:

Carlos González, barbero

Barbería Dinastía González, tel. 2258-1407

Juan Dondi: ¡Un apasionado de la belleza!

ESTE RESERVADO CABALLERO, COSTARRICENSE, DE ORIGEN ITALIANO, ES UN HOMBRE DE 54 AÑOS, TÍMIDO Y SENCILLO, CUYA PASIÓN POR LA PELUQUERÍA LA MANTIENE MÁS QUE VIVA TRAS 28 AÑOS DE “MATRIMONIO” CON ELLA. ¿PRUEBA DE ESTO? BUENO, EN SU TIEMPO LIBRE LE GUSTA VER DESFILES DE MODA O LEER SOBRE BELLEZA… ¡ESO ES LLEVAR LA PROFESIÓN EN EL CORAZÓN!

P2250070Juan Dondi es un peluquero, oriundo de Juan Viñas, del que escuché hablar muchas veces, que vi en muchos eventos, pero con quien nunca hablé personalmente, hasta el día antes de esta entrevista que nos topamos en un evento.

Él me pareció una persona con una gran calidez humana; un hombre humilde, que tiene los pies muy bien puestos sobre la tierra, sensato y cero egoísta. Tanto así, que él asegura que todas las personas tienen algo que enseñar y que incluso ha aprendido mucho de su empleado menor, un joven de 18 años.

¿Quién dice que la belleza física no te abre camino? Pues para Juan Dondi su atractivo físico fue una herramienta más que le ayudó a crecer profesionalmente, ya que las mujeres ¡hacían fila en su salón para que él las atendiera! Sin embargo, él no “raja” con eso, lo cuenta con timidez.

“Vivir y amar lo que se hace”, ese es su lema y el secreto de este reconocido estilista. ¡Conozca más sobre su historia!

La peluquería: ¡Su gran pasión!

P2250073Juan Dondi tiene 28 años de dedicarse a la peluquería y 25 de tener su propio negocio. Su pasión inició siendo apenas un niño, no obstante, asegura que para él fue muy difícil, porque se crió en un pueblo muy pequeño de pensamiento machista, en donde no era “normal” que un varón quisiera peinar.

“Fue difícil, pero yo seguí; tenía mis amigas y las peinaba, tenía la habilidad. Cuando estaba en el colegio, mis compañeros me pedían que les cortara el cabello y a mí no me daba miedo. ¡Yo cortaba con una tijera de sastre!”

Juan asegura que quizás no hacía los mejores cortes del mundo, pero que no quedaban mal. “Ellos siempre me buscaban. A las mujeres sí les tenía miedo, sólo las peinaba o maquillaba. Fui muy maltratado en mi pueblo por eso”, recuerda.

P2250059Tras la muerte de su madre, Juan se va para San José a los 16 años, termina el colegio y estudia contabilidad. Pero a los 20 decide que su amor por la belleza es más fuerte que todo e inicia sus estudios en la Academia Claudia. En ese lugar, él y un amigo suyo eran las estrellas, todo lo aprendían rápido. A los seis meses ya ambos estaban trabajando en el salón de moda y llamaban mucho la atención por el atractivo físico de ambos y porque en aquellos años no era tan común ver peluqueros hombres.

Allí estuvo cerca de seis meses, hasta que se fue a trabajar al salón de un amigo durante un año. Luego de eso, su padre adoptivo le ayudó a montar un salón pequeñito. “Aunque mi padre adoptivo tenía mucho dinero, yo siempre quise hacer las cosas por mí mismo, sabiendo que ahí estaba él y que él me ayudaba. Yo le decía: bueno hasta aquí, yo sigo”.

Y agrega: “Yo empecé con los champús que tenía en mi baño. No tenía rulos de permanente y por dicha nunca nadie llegó a hacerse uno. Tampoco tenía para hacer un tinte, entonces si alguien se iba a hacer uno yo iba a la farmacia en carrera y lo compraba”.

IMG-20140225-WA0001Este estilista afirma que trabajó mucho tiempo solo, todos los días hasta la media noche. Recuerda que viajaba en bus hasta Alajuela, con los paños del salón en una bolsa. De hecho, la primera persona que contrató fue para que le ayudara a limpiar… hoy esa persona tiene 16 años de trabajar a su lado y él la formó como estilista.

Su carrera dio un giro positivo en el momento en que conoció a Víctor Hugo Murillo y a Sebastian. “Con Sebastian yo cambié mi mentalidad. Empecé a viajar y a conocer otros mundos. La primera vez que fui a Los Ángeles a una capacitación, pensé que me iba a morir, me temblaba la mano, se me iba a salir el corazón… todo por mi timidez”.

A lo largo de su carrera como estilista, Juan ha estudiado en las mejores academias, como Allion y Vidal Sassoon, y en los mejores países, entre ellos Estados Unidos, Francia, Austria, España, Inglaterra, Alemania y Brasil.

A nivel personal…

Juan Dondi es costarricense, al igual que sus padres. Su abuelo es italiano; él llegó a nuestro país para trabajar en el montaje de la línea del tren.

Tristemente, Juan perdió a sus padres siendo muy joven; a su madre cuando tenía 13 años y a su padre a los 17. No obstante, él tuvo la bendición de irse a vivir con una de sus hermanas, y luego fue adoptado por un hombre muy bondadoso, Mario Lizano.

Foto-para-JuanJuan tiene cuatro hermanas y dos hermanos. Él era el menor, hasta que nació su última hermana, cuando él tenía 10 años.

Este estilista afirma ser muy unido a sus hermanas. De la menor, él es una especie de protector, porque ella estaba muy bebecita cuando sus padres murieron. Ella tiene un niño de 12 años, que es como un hijo para Juan. Su hermana mayor ya se pensionó, tiene otra hermana que vive en Estados Unidos, y otra que es como su mamá. “En el Día de la Madre yo le llevo regalo a ella. Mi hermana quedó viuda cuando su hija tenía como dos años (ahora tiene 32) y yo asumí un papel de papá con mi sobrina”.

“Yo creo que si no fuera estilista, hubiese sido psicólogo… ¡me gusta ayudar a los demás!”.

Juan Dondi.

 

En este momento de su vida, Juan se encuentra soltero. “Tengo bastante tiempo de no tener a nadie. Vivo en paz, no ando desesperadamente buscando algo. Creo que uno llega a un nivel de madurez en el que entiende que es mejor estar solo que mal acompañado. Si Dios me tiene a alguien en el camino, bienvenida la persona que sea, pero no lo pienso. ¡Estoy tranquilo así como estoy!”

Para él, lo más importante en su vida es su salón de belleza y vivir feliz. “Dejar tanta cosa pequeña por la cual uno se preocupa. Cuidar a mi familia, sobre todo a mi padre adoptivo. Yo vivo con él, tiene 74 años”.

Licores y Cremas Lizano

IMG-20140225-WA0002Desde hace seis años, Juan comparte su trabajo en el salón con la gerencia general de la empresa de su padre adoptivo, Licores y Cremas Lizano. Tuvo que tomar la decisión de hacerse cargo de la compañía porque a su padre le quiso dar un derrame cerebral a causa del estrés.

“Él está ahí, yo no lo dejo que se desligue por completo porque si no se me avejenta. Nosotros hacemos reuniones juntos, él me escucha mucho. Tratamos de trabajar juntos y la fábrica ha crecido mucho”.

La empresa vende cremas digestivas y licores y tiene 20 años de existir. Es la fábrica de licores más grande de Latinoamérica. De hecho, su padre, quien es tecnólogo de alimentos, fue el creador de la famosa Salsa Lizano.

“Todo el mundo me agredió en el pasado, sin embargo, ¡yo hice lo que quise!”

Juan Dondi.

¡Sus otras pasiones!

Además de su gran pasión por la peluquería, a Juan le encanta hacer deporte, pues le gusta cuidarse y verse bien. Él recuerda que cuando estaba más pequeño le gustaba mucho jugar básquetbol.

P2250061Actualmente, asiste al gimnasio cuatro veces por semana e incluso, si puede, va una vez adicional: el domingo. “Soy tan carebarro que me voy de fiesta (porque también me apasiona la fiesta) y me levanto y me voy al gimnasio a botar la goma”.

Juan asegura que también le gusta mucho ir a la playa, viajar; y cuando está solo en su casa, disfruta mucho escuchando música o leyendo un buen libro. “Como a mí me apasiona la belleza, siempre busco leer sobre belleza. Busco libros que mi psicólogo me recomienda leer. También los románticos, no me gusta nada que sea violento o de miedo”.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • Sean ustedes mismas y no se limiten por lo que los demás les digan… si quieren su cabello corto, ¡atrévanse! Es su vida y es su momento.
  • Sean felices como son y cuídense mucho.
  • El secreto para que un cabello esté sano es que escuchen al peluquero, que es el profesional.

Intimidades

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Juan Dondi.

  • Fecha de cumpleaños: 8 de setiembre.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Mi vida personal.
  • ¿Qué lo hace enojar? La ineficiencia de la gente; cuando no quieren entender.
  • ¿Qué lo hace feliz? Cuando logro mis trabajos como yo los quiero.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Tranquilo, trato de pensar, de analizar.
  • ¿Qué es el amor? La felicidad de cada persona.
  • ¿Qué es el éxito? Todo lo que hemos logrado a través de la vida, y la satisfacción por ese esfuerzo que hemos hecho.
  • ¿Lo más importante en su vida? Mi familia, mis hermanas, mi padre y mi negocio.
  • ¿Su mayor logro? Ser un estilista reconocido.
  • ¿Su principal característica? Bondadoso.
  • ¿Su mayor pasión? Mi trabajo.
  • ¿Su mayor defecto? El sacar poco tiempo para mí.
  • ¿A qué le tiene miedo? Al amor.
  • ¿Dios? Es el ser al cual más respeto.
  • ¿Sus sobrinos? Lo más sagrado que tengo.
  • ¿Su familia? Es la que me tocó vivir… a muchos los quiero mucho y a algunos los manejo con respeto.
  • ¿Costa Rica? Es el país en el que crecí, el que amo y al que le agradezco todo lo que soy. ¡No lo cambiaría! Me ha tocado viajar y me encanta hacerlo, pero siempre me hace falta mi tiquicia.
  • ¿Italia? Es el país en el que yo quisiera haber nacido; que mi abuelito nunca se hubiera venido a vivir a Costa Rica (ríe). Porque las oportunidades que hay en Europa son grandes. Yo amo Costa Rica porque ya viví aquí, pero cuando estoy en Europa, veo las oportunidades que hubiese tenido ahí
  • ¿La peluquería? Mi pasión.
  • ¿Capelli? ¡Mi corazón hecho realidad!
  • ¿Una confesión del pasado? Recuerdo que un día no tenía dinero, y cuando agarré la laca que tenía en ese momento, ¡sólo echaba viento! Llega una señora a peinarse, y ella quería laca. Yo pensé: ¿ahora qué hago? Entonces, estripé y ella sentía el viento en la cabeza y yo con mi boca hice: ¡shhh! (simulando el sonido del spray). Y ella nunca se dio cuenta; ¡se fue como si tuviera el pelo tieso! Y yo casi me muero del susto, esperando que ella se devolviera a decirme algo y nunca se devolvió. La señora siguió viniendo y nunca me reclamó ni me dijo nada.

Fuente:

Juan A. Dondi, estilista

Sala de Belleza Capelli, tel. 2232-7729

Yindra “Yayi” Ortega: ¡Con magia en sus manos!

SI HAY ALGO QUE CARACTERIZA A ESTA GRAN ESTILISTA, ES LA DESTREZA INNATA QUE TIENEN SUS MANOS CUANDO ACARICIAN UN CABELLO Y HACEN MAGIA EN ÉL… ELLA ES UNA MUJER EXTREMADAMENTE TRABAJADORA, ES ORDENADA, CREE EN LA EXCELENCIA Y LA HONESTIDAD, PERO SOBRE TODO, ES UNA PERSONA SENSIBLE Y ENTREGADA A SU FAMILIA. ¡CONÓZCALA!

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Yindra me confesó que no le gusta que la llamen por su nombre, porque siente que no es ella, ya que cuando su hermano nació no podía pronunciar su nombre, entonces le decía “Yayi”, y a partir de ese momento, absolutamente todas las personas que la conocen le dicen de esa manera. Por lo tanto, yo me tomaré la libertad de llamarla: “Yayi”.

Debo decir que ella es de esas personas que al hablarle y conocer su historia, simplemente te dejan impresionada… Y es que son muchas las razones por las cuales afirmo esto, pero para adelantarles un poquito, ella tiene un don innato en sus manos, pues sin tener estudios en peluquería, ¡trabajaba como estilista! Y esto es poco común.

Pero a pesar de su gran don, su vida no ha sido nada fácil… ella lleva en sus hombros dos divorcios (aunque actualmente logró encontrar a la persona que la complementa a la perfección) y hace dos años pasó por la dura prueba de perder a su hija mayor.

Como pueden ver, la historia de Yayi no sólo es digna de ser contada, ella es una mujer digna de ser admirada, pues aparte de ser una trabajadora incansable, tiene un corazón de oro, pero más adelante les contaré por qué… 

Los dejo con su historia… ¡que la disfruten!

La peluquería: ¡Su gran don!

 

Esta vecina de Cartago, de 42 años, tiene 28 años de dedicarse a la peluquería. “Yo empecé profesionalmente en el 88, pero desde el 85 cortaba pelo… es decir, a los 14 años”.

Es curioso, pero Yayi no recuerda de manera consciente, cuándo fue que decidió que la peluquería sería su forma de vida. “Creo que eso nació conmigo; lo hago porque viene en mí. Yo le cortaba el pelo a mis primos desde que tenía nueve o diez años, y no recuerdo haberme jalado una torta; nunca gracias a Dios”.

“Yo siempre he tenido claro que este no es mi negocio; yo administro un negocio que Dios me dio, con un don que Él me regaló desde que nací”. 

Yindra Ortega.

Ella recuerda que su papá le exigió el certificado de egresada del colegio para que pudiera dedicarse a cortar cabello, pero antes de eso lo tenía prohibido… “es que yo a escondidas le cortaba el pelo a mis compañeros, a mis amigos y a los del barrio. Yo me gradué en octubre y en noviembre del 87 ya estaba trabajando”.

Yayi comenzó trabajando en el salón de una vecina y luego pasó al salón de Mario Segura como asistente de él. “Yo lavaba cabello, hacía blower, aplicaba tintes; yo no cortaba, no maquillaba, ni hacía permanentes, porque eso lo hacía él. Sólo cuando él viajaba tenía la oportunidad de hacerlo, ¡y a la gente le gustaba!”

Trabajó durante 10 años en el salón de Mario; sin embargo, durante ese tiempo ella atendía paralelamente en su casa. “Yo trabajaba cinco días con él y un día entre semana en la casa, el día que él escogiera. Y fíjate que ese día yo ganaba tres o cuatro veces mi salario de la semana, yo solita, en la sala de mi casa”.

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Conforme pasó el tiempo, Yayi empezó a trabajar miércoles y domingos tiempo completo; cuando salía del trabajo a las siete u ocho de la noche llegaba a la casa a seguir trabajando hasta la media noche, y además, trabajaba en las mañanas antes de irse al salón de Mario.

La decisión de independizarse fue difícil para esta estilista, pues ella asegura ser una persona muy planificada, que le gusta estudiar muy bien todas las condiciones antes de dar un giro a su vida.

“Dice mi mamá: Vos tenés un don especial, que yo no te puedo decir qué es; porque vos tocas un cabello y por la forma en la que vos lo agarras, el cabello se te desmaya en las manos, te obedece…” 

Yindra Ortega.

Parte de la decisión la tomó porque su horario en el salón de Mario no le dejaba tiempo para capacitarse. “Yo a él lo quiero mucho, pero tuve que tomar la decisión de irme porque yo quería llevar clases y aprender”.

La ventaja que tuvo es que como siempre llevó su negocio paralelo a su trabajo, en el momento de independizarse, ya ella contaba con el equipo necesario para abrir su propio salón de belleza: Reflejos Studio.

“Cuando me fui tenía dos espejitos, dos sillas, dos mesitas, dos secadoras, dos planchas y mis tijeras, y con eso me tiré al agua. Ya cuando empecé a trabajar y a producir, comencé a pagarme toda mi capacitación internacional”, recuerda.

Rápidamente, su casa se empezó a hacer muy pequeña. “La gente esperaba afuera, ya había muchos carros, carros muy buenos, llegaba gente importante y ya yo sentía que necesitaban que los atendiera en otro lugar. Entonces ahí fue donde ya me vine para Cartago centro”.

La capacitación ha sido sumamente importante para Yayi, y como ella es muy ordenada, desde que trabaja sola ha tenido la oportunidad de capacitarse en diferentes países. “Y gracias a Dios, como también hablo un poquito de inglés, entonces eso me ha favorecido, porque si el curso está en inglés, lo tomo en inglés, no tengo ningún problema”.

Y agrega: “Dios me permitió llegar a estudiar con los mejores; tuve la dicha de estar para el centenario de L’Oréal en París, estudié en dos periodos con Tony & Guy dos años seguidos. Viajé a Alemania, Holanda, España, Francia, Estados Unidos, México…”

¡Lo que sigue!

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Yayi asegura que aún le quedan unos años más en la peluquería, pero que próximamente desea retirarse para poder dedicarse a su familia. “Yo siempre fui muy dedicada al trabajo, muy sacrificada, pero por eso me perdí muchísimas cosas importantes con mis hijos y de mi vida. Por supuesto que el trabajo me dio una forma de vivir muy holgada, pero pagando un precio… Esas cosas no las ves, hasta ahora”.

Y agrega: “Yo siento que Dios me bendijo con algo que yo siempre le había pedido, que era una familia y una pareja, para poder dedicarme a esa pareja en una forma total. Entonces yo creo que ya se está acercando la hora en que yo tenga que hacer eso y buscar un retiro completamente light”.

Dentro de sus proyectos para retirarse, Yayi está analizando, en conjunto con su esposo, abrir un negocio de cocina; “algo pequeñito que nos permita hacer lo que nos gusta, que es cocinar. Nos gustaría irnos un poquito retirados, como a Jacó, no sé, es un proyecto que estamos valorando”.

A nivel personal…

Yayi es una mujer sencilla, que le gusta vivir cómodamente, pero sin llegar a ser ostentosa ni vivir entre lujos. Ella afirma que en este momento, está viviendo una época muy rica en su vida, en la que su familia es el centro de todo. “Yo ya perdí hace dos años a mi hija de 20 años, entonces mi vida cambió tanto de un tiempo para acá, que yo le doy valor a las cosas que realmente lo tienen”.

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Esta estilista es madre de cuatro hijos, Marianka, Andrés, Natalia y Angelo, que es el hijo de su esposo, pero que ella adoptó como propio. Cuando su hija mayor cumplió dos años, el médico le dijo que padecía de Taxia, una enfermedad degenerativa de la motora fina y la motora gruesa. Este problema neurológico hereditario, genético, se dio por la combinación de genes de sus padres.

Marianka vivió 20 años, pero su madre se encargó de darle una calidad de vida impresionante. “Tenía que trabajar mucho para darle lo que ella necesitaba, porque ya nos habíamos divorciado. Ella estudió, sacó el quinto año, estuvo estudiando lenguaje de señas en la Universidad (que era uno de sus sueños), viajó a Estados Unidos para sus 15 años…”

Además de sus hijos, Yayi vive con su compañero de vida, Fabricio, con el hijo de él, Angelo, quien tiene una niñita de cinco años, y su perrita Maya.

Esta mujer es ejemplo de que si se tiene fe y paciencia, Dios pone a la persona adecuada enfrente… después de dos dolorosos divorcios, no perdió la esperanza de encontrar a alguien que la valorara como ella lo merece.

Esa persona apareció hace siete años y se llama Fabricio. Él es comunicador y trabaja en radio. Esta pareja se conoció, de manera increíble, en un chat en Internet. “Fue una casualidad, porque un día visité una sala de chat que ni siquiera acostumbraba visitar y coincidimos. Yo nunca tuve nada que esconder, yo era la misma Yayi que trabaja aquí, y encontré una persona que era igual que yo: encausada, centrada. Todo fue muy rápido, pero con gran convicción y certeza”.

“Yo te puedo decir que después de siete años, me siento exactamente igual de enamorada, porque tengo a mi lado a una persona que es hombro a hombro conmigo, es la parte que me faltaba y yo soy la parte que a él le faltaba”. 

Yindra Ortega.

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Yayi recuerda que se escribieron por siete meses, hasta que decidieron conocerse. “Ya cuando lo conocí yo estaba enamoradísima. Estaba enamorada de su impecable ortografía, de su manera de pensar, del compromiso de él como ser humano, de sus valores… hasta el día de hoy te puedo decir que lo veo más guapo y estoy más enamorada”.

¡Sus otras pasiones!

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Además del estilismo, a Yayi le apasiona cocinar, y cocina de todo. Ella asegura que esto es herencia de su papá, pues según dice, él desarrolló una pasión culinaria innata. Asimismo, sus tíos y su abuelita cocinan delicioso. “Siento que me he enriquecido mucho de lo que mi tío me enseña y de las clases que llevo con Iván, con quien tengo cuatro años de recibir lecciones”.

Otra de sus grandes pasiones es el fútbol, pues Yayi es una fiel seguidora del Club Sport Cartaginés, y de hecho, siempre asiste al estadio a apoyar a su equipo.

“Que rico sentir y hacer lo que el corazón te diga. Querer, pero querer desbordadamente, que vos cuando veas a alguien… ¡que rico que te den un abrazo sentido, no un abrazo hipócrita! A mí esto de entrar en los 40 me ha cambiado mucho la vida”. 

Yindra Ortega.

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Además, le gusta mucho compartir con sus amigos. “De un tiempo para acá me he dedicado a decirle a la gente que la amo mucho, sin ningún motivo. He tratado no sólo de decirles que los quiero, sino de que lo sientan, de que sepan que yo soy merecedora de su amistad y de su cariño”.

¡Un corazón de oro!

Una de las principales características de esta admirable mujer es su amor por la caridad. Actualmente, ella se da a la tarea de visitar a quienes necesitan compañía “y los bendecimos con una bolsita de arroz, de frijoles, lo que sea”.

Ahora lo hace así, pero en el pasado, Yayi iba en la madrugada al puente de Hacienda Vieja o a Cristo Rey a repartir comida a los indigentes. De hecho, todavía a veces cuando regresa de algún lugar pasa a una panadería que abre 24 horas al día y compra pan y refrescos para las personas de escasos recursos.

En un principio, Yayi no quería que yo hablara sobre el gran corazón que tiene, porque considera que estas son cosas que a ella le gusta hacer y que nadie tiene que enterarse. Sin embargo, su esposo la convenció de que lo permitiera, con el fin de que quizás, quien lea este artículo desee unirse a su causa.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • Busque que la atiendan aquellos que tengan renombre y que usen productos de calidad, porque así usted tendrá la garantía de que el trabajo que le realicen está bien hecho.
  • Utilice en su cabello aquellos productos que tienen garantía de años, porque esos productos buenos tienen el respaldo de una buena compañía.

Intimidades

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Yindra Ortega.

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  • Fecha de cumpleaños: 17 de julio.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? (Ríe) Mi mal carácter…
  • ¿Qué lo hace enojar? La falta de compromiso. ¡Mucho!
  • ¿Qué lo hace feliz? El amor, no importa si no me lo dan, yo me encargo de eso, ¡yo lo doy!
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Soy muy valiente, no le tengo miedo a nada.
  • ¿Qué es el amor? ¡Todo! Es el único sentimiento que te hace salir de todo, de problemas, de situaciones difíciles; es lo único que te sostiene.
  • ¿Qué es el éxito? Es el resultado de la constancia y la disciplina.
  • ¿Lo más importante en su vida? Mi familia.
  • ¿Su mayor logro? No sé, nunca me lo habían preguntado… Haber salido adelante… ¡Haber alcanzado la felicidad!
  • ¿Su principal característica? Siempre estoy feliz, siempre tengo buena actitud para todo.
  • ¿Su mayor pasión? Bueno, ahora tengo pasión dividida, porque siempre ha sido la peluquería, pero ahora está un poco midiéndose con la cocinada.
  • ¿Su mayor defecto? Que siempre llego tarde.
  • ¿A qué le tiene miedo? Al ridículo, al fracaso.
  • ¿Dios? Mi fuerza y mi motor.
  • ¿Sus hijos? Mi orgullo.
  • ¿Fabricio? Es todo.
  • ¿Su familia? Mi zona de confort.
  • ¿Costa Rica? ¡Aaaayyy, mi pedacito de tierra que amo!
  • ¿La peluquería? Ha sido mi modo de vida.
  • ¿La cocina? ¡Aaaaay que rico! La cocina ha sido el descubrimiento de las pasiones después de los 40.
  • ¿Reflejos Studio? Un sueño hecho realidad.
  • ¿Una confesión del pasado? Una vez quise experimentar lo que son los tragos y fue una experiencia que para nada me gustó y que por eso no se la recomiendo a nadie. Me emborraché con tequila una vez en mi vida… ¡esa es una confesión que tengo que hacer con mucha vergüenza!

Fuente:

Yindra Ortega, estilista Reflejos Studio, tels. 2552-1472 / 2552-9090

Omar Boninsegna: ¡Con sangre de artista!

LA VIDA DE ESTE ITALIANO DE 40 AÑOS HA TRANSCURRIDO ENTRE TIJERAS, TINTES Y NEGOCIOS; Y ES QUE CON MÁS DE 26 DE DEDICARSE A LA PELUQUERÍA,  SU TRAYECTORIA HA ESTADO COLMADA DE ÉXITOS Y APRENDIZAJE… ¡CONÓZCALO MÁS!

“El peluquero es como el pintor, el músico o como el escultor, es un artista… Te cuento que en Italia el arte, desde el principio del Renacimiento, se desbordaba por los poros de la piel, entonces para nosotros… ¡ser un artista es un privilegio!”

Después de hablar con él cerca de tres horas, lo que me llevo en el corazón es a un hombre sumamente admirable, muy inteligente, simpático, trabajador y un enamorado de la peluquería y de su familia.

Algo que me llamó poderosamente la atención es que él no se arrepiente de nada de lo que ha hecho en su vida o de lo que ha dejado de hacer, porque de cada cosa le ha dejado una enseñanza, y eso para mí es admirable.

Cuando conversamos sobre su pasión por el fútbol, y de que él jugó con las ligas menores de un buen equipo italiano, le comenté que quizás pudo haber sido un futbolista reconocido… Ante eso, su respuesta fue: “Si, pero no hubiera tenido los hijos que tengo, la compañera de camino que tengo, ni los desafíos y valores estructurales que he construido en mi vida…”

Sin más que decir, les dejo apenas una pincelada de lo mucho que conversamos. ¡Que disfruten su historia tanto como yo disfruté al escribirla!

Sus inicios en el Viejo Continente

Omar Boninsegna tiene 26 años de dedicarse a la peluquería; sin embargo, cuando inició en el mundo del estilismo, no sabía que ésta sería la profesión de sus amores…

“Yo tenía 14 o 15 años, y recuerdo que dentro de mis prioridades no estaba el trabajo. Yo no quería estudiar y tenía la idea de cambiar el mundo, de dejar alguna huella; pero todavía no había aterrizado… Entonces mi papá, grande “aterrizador” de mi vida, me puso el límite de una semana para encontrar trabajo (…). Mi mamá llegó un día con un recorte de periódico y una cara sonriente y me dice: Encontré el trabajo que yo creo que está muy bien para ti”, recuerda.

Y continúa: “Era para trabajar en un salón de belleza. Le dije: ¿Qué le hace pensar que eso me hace bien a mí? Y me dice con los ojos tiernos y la sonrisa que sólo una mamá tiene: Porque yo sé que tú odias los lunes desde siempre, porque el lunes era el primer día que estudiabas en la escuela. Y yo: Sí, mami tienes razón… Me dice: Omar, los lunes el salón está cerrado. Y yo: ¡Esto me suena fantástico!”

Sin embargo, no le agradaba mucho trabajar en un salón, pero se vio obligado a hacerlo, o de lo contrario, debía abandonar su casa. “Cuando entré el salón estaba lleno, había como 15 clientas y me di cuenta que era un ambiente bonito.”

“Mi mejor amigo y mi peor enemigo soy yo mismo. Hasta que mi corazón no diga que está perfecto, sigo haciendo lo mismo, hasta que yo considere que está perfecto”. 

Omar Boninsegna.

Estando en ese salón, decidió inscribirse en una universidad de belleza y moda, en donde estudió por cinco años. “Yo me gradué con un título de maestría, pero uno podía ejercer como profesional hasta después de hacer cierta cantidad de horas como asistente”.

Eso significaba que él no podía cortar cabello, solamente aplicar color, hacer champú, y debía llevar cursos de especialización. “Empecé a llevar cursos de trigonometría básica del color, intermedia, avanzada, epidermis de la piel, estructura capilar… Hasta máster en colorimetría, que es lo máximo que se puede llevar”.

Su carrera en Italia estuvo colmada de éxitos. Uno de ellos fue su trabajo por dos años como Consultor Técnico Regional para la marca Wella.

Es importante destacar a uno de sus grandes maestros en el área técnica, Alfredo Franchi, quien era uno de los mejores técnicos del área nacional italiana. Gracias a él, don Omar trabajó en Miss Italia, Pavarotti and Friends y muchas otras actividades internacionales, donde tuvo la oportunidad de trabajar con grandes estilistas europeos.

Asimismo, don Omar tuvo el privilegio de ser el peinador de Luciano Pavarotti por dos años, y tuvo la oportunidad de cortarle el cabello al guitarrista, cantante y compositor británico Eric Clapton, así como al cantante y actor estadounidense, Lionel Richie, entre otros artistas. Mientras estuvo en Europa, llegó a trabajar en España e Inglaterra (en la franquicia Tony & Guy).

La peluquería en otro continente…

“Yo llegué a Costa Rica en 1998, traído por una empresa internacional de capital inglés que se llamaba: Toby Brown. Fui traído como capacitador del personal y director artístico”, recuerda.

Lo que yo he vivido, mi corazón lo tiene y mis ojos lo reflejan, entonces no ocupo una foto que me diga quién soy”. 

Omar Boninsegna.

Y agrega: “Vi la oportunidad, y me gustó la idea de hacer crecer y enseñar a la gente que no sabe. Eso es más rico que el dinero que se pueda ganar. Cuando me llegó la oferta de Toby Brown, yo tenía una oferta paralela para ir a dirigir el salón máster de John Paul Mitchel en Los Ángeles, pero preferí Costa Rica por el estilo de vida y el proyecto”.

De Costa Rica, se enamoró de “la esencia de poder vivir cerca de la naturaleza y de que la cultura se compone de cosas básicas de la vida humana, como lo son: La familia, los abuelos, los hijos, una casa piso de tierra (en el sentido de que no tengo que estar en un rascacielos ni subir por un elevador)”.

En un principio fue difícil, porque él llegó a capacitar a peluqueros que eran mucho mayores que él, y las reacciones no fueron positivas. “Fue uno de los más grandes desafíos de mi vida, porque yo tenía mucho que enseñar y los peluqueros que tenía en frente no querían que les enseñara. Yo tenía 25 años”.

¿Idiomas?

“El italiano lo hablo, el español me lo medio acomodo, el inglés lo maltrato y el francés lo arrastro…”

Omar Boninsegna.

Quizás la pregunta más atinada acá es, ¿cómo hizo para ganarse el respeto de los peluqueros? “Amándolos mucho más de lo que ellos se amaban a sí mismos. Tomándome el tiempo para explicarles su valor, reconocerles su valor y proyectarlo hacia algo mucho más gozoso”, recuerda.

Estuvo con Toby Brown por dos años, hasta que la empresa cerró sus puertas debido a la mala administración, pero él decidió quedarse en Costa Rica y abrir su firma, Eurostyle.

En un momento, entre los años 2003 y 2004 llegó a tener al mismo tiempo, entre seis y siete salones en el país, ya que don Omar lo que buscaba era construir un sistema de franquicias de salones de belleza, pero no obtuvo el resultado que él deseaba. Además, abrió una escuela de peluquería, que estuvo funcionando durante ocho meses, “porque no era el proyecto adecuado, en el momento adecuado”, y se dedicó de lleno a Eurostyle.

“Siempre tuve un ritmo, probablemente, más precoz de lo que los tiempos podían asimilar. Eso me ha llevado a adelantar tiempos y en los negocios es muy beneficioso, porque hay un dicho que dice que “el que pega primero, pega dos veces”. Muchas veces he chocado de frente, pero ahí está el aprendizaje de la vida”, asegura.

¡Lo que sigue!

Para enero del 2014, don Omar va a empezar su nuevo proyecto: Cursos profesionales para estilistas y asistentes de estilistas. “Vamos a iniciar con cursos cortos que tienen una duración de uno o dos días. Están enfocados sistemáticamente en los varios segmentos que conforman nuestra profesión”.

Se van a impartir cursos de corte, highlights, colorimetría, trigonometría del color y estructura capilar. Asimismo, va a impartir un curso de cómo ahorrar en la bodega para gastar menos y maximizar los recursos sin perder la calidad.

Más adelante, la idea es abrir una escuela para impartir el curso de estilista profesional, el cual va a tener una duración de dos años.

A nivel personal…

La mujer que le robó el corazón a este italiano, es una costarricense llamada Tiffany. Ella es de Puerto Viejo, pero creció en Boston, Massachussets. “Una mujer extraordinaria, que para suerte mía estamos casados hace 16 años. Nos casamos en Italia, pero nos conocimos acá”.

El gran apoyo de su esposa es fundamental para él. Tanto es así, que él asegura tener mucha suerte de que su esposa le haya dicho: “Mi amor yo estoy contigo. Sos el líder de nuestra familia, haz lo que consideres oportuno que debes hacer… ¡Esa es la mejor frase que un líder puede tener!”

Y agrega: “No es fácil ser líder. Cuando un líder toma una decisión que es exitosa, todo el mundo goza. Pero cuando el líder toma una decisión que es un profundo fracaso, cae en la espalda del líder… Es por eso que el líder se nace, no se inventa. Un líder tiene sangre de líder”.

Esta pareja tiene tres hijos, de 5, 10 y 12 años. Su relación con su familia es de una profunda sinceridad. “Yo a mis hijos les enseño que de los errores he aprendido muchísimo y de los éxitos también. No les impongo hacer esto o lo otro; las únicas cosas que impongo son: hablar italiano, comer todos juntos en la mesa, y otras poquitas cosas…”

¡Otras pasiones!

Don Omar no sólo es un gran apasionado de la peluquería, sino que afirma tener muchas pasiones. “Me encanta la historia, porque por la historia es lo que somos hoy. Me gusta la literatura, la filosofía, leer a los grandes: Gandhi, Benjamín Franklin, adoro a Einstein. ¡Me encanta leer!”

¿Qué hace cuando no está en el salón de belleza? 

“Vivo. Me informo. Transmito. Escucho. Hablo. Observo. Me dedico principalmente a mis hijos y mi familia, que considero que es el más grande principio activo y la mejor inversión que he podido hacer”. 

Omar Boninsegna.

Y agrega: “Tengo muchas pasiones y muchos hobbies. Me gusta mucho pasarla con mis amigos, ir a ver partidos juntos, ir a tomarnos una cerveza, ir a filosofar sobre la política internacional… Me gusta mucho conocer, ese es mi apetito”.

Además, asegura que él ama el deporte. “Me encanta jugar fútbol. Uno de los grandes problemas entre mi esposa y yo es el fútbol… Hoy me preguntó: Mi amor, ¿puedes ir por los chiquitos? Yo: ¡No! Ella: Pero, ¿por qué? Y yo: Porque hoy se juega la Champions, juega el Milán contra el Barcelona… Yo amo el fútbol, verlo y jugarlo”.

Tanto es su amor por ese deporte, que afirma estar cerca de entrar en un sistema de estudio para profundizar el conocimiento técnico-táctico del fútbol. Y es que esta pasión no es nueva, ya que él jugó como semiprofesional en un equipo juvenil que hoy está en la Primera División. “Era el semillero del Bologna; yo era el número 9, delantero del equipo”.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • Yo creo que cada persona es bella y maravillosa. Lo importante es encontrar sus bellezas y maximizarlas.
  • Yo considero que la real belleza no es como tú te ves, es como tú te sientes en relación a como yo logro hacerte sentir al mismo tiempo. Esa es la belleza.
  • Una boca sonreír, un ojo alegre, esa es la belleza; porque el cabello te lo hago yo y el maquillaje mi asistente.

Intimidades:

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Omar Boninsegna.

  • Fecha de cumpleaños: 5 de octubre.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Probablemente el carácter… “El lado oscuro de la Luna”.
  • ¿Qué lo hace enojar? La gente que tiene poca garra por la vida; la gente que tiene poco interés.
  • ¿Qué lo hace feliz? Hacer lo que me gusta hacer.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Depende del problema.
  • ¿Qué es el amor? Te voy a contestar con la frase de un gran escritor: “Es como me siento yo cuando estoy con vos”.
  • ¿Qué es el éxito? Tener paz en tu corazón.
  • ¿Lo más importante en su vida? Lo poquito que he podido hacer en mi vida… que pueda seguirlo gozando.
  • ¿Su mayor logro? Probablemente entender que no todo depende de mis fuerzas.
  • ¿Su principal característica? Mi forma de comunicar.
  • ¿Su mayor pasión? Ver a la gente reír.
  • ¿Su mayor defecto? Mi carácter terrible.
  • ¿A qué le tiene miedo? A mí mismo.
  • ¿Dios? Lo amo.
  • ¿Sus hijos? La mejor inversión que puedo hacer en mi vida.
  • ¿Su esposa? La fabulosa compañera que me dio el privilegio de escogerme.
  • ¿Su familia? Todo.
  • ¿Costa Rica? El país que me hizo hombre.
  • ¿Italia? Mi mamá.
  • ¿La peluquería? Lo que he encontrado, materialmente, para transmitir todo lo que late en mi corazón.
  • ¿Eurostyle? Mi hijo.
  • ¿Una confesión del pasado? Todavía sufro por las personas que arrollé por ambiciones personales, en momentos de poca experiencia y respeto hacia el prójimo.

Fuente:

Omar Boninsegna, estilista