Un salón de belleza al igual que otro lugar de trabajo presenta riegos para el bienestar, la salud y seguridad de quienes laboran , sin embargo, el tomar medidas preventivas nos ahorra cualquier inconveniente futuro.

Entre las zonas más susceptibles de presentar algún tipo de problema, las extremidades (tantos superiores como inferiores) y la espalda, son las que concentran los casos más habituales de malestar o dolor. Esto se debe a las características particulares del trabajo en los salones, donde es normal permanecer muchas horas de pie, con movimientos articulares cortos y muy repetitivos o malas posturas a la hora de empuñar herramientas básicas de trabajo.

Nuestros males vienen de las malas posturas (reiteradas flexiones de muñeca, mantener la espalda doblada, etc.), movimientos repetitivos (al cor tar y lavar el cabello), del trabajo estático (permanecer de pie durante muchas horas seguidas) y de una deficiente organización del trabajo (jornadas laborales muy largas, pausas sin planificar, etc.). Estas situaciones nos provocan: dolores en los brazos, muñecas, hombros, cuello y piernas (varices, callosidades), lumbalgias, tendinitis, etc.

También se maneja con asiduidad productos (tintes, decolorantes, soluciones para el moldeado y alisado del cabello, etc.) que contienen sustancias químicas peligrosas que nos afectan en forma de dermatitis alérgicas, irritaciones, alteraciones respiratorias, etc. Muchos de estos productos son inflamables y aumentan notablemente el riesgo de incendio en nuestros locales.

Los accidentes más habituales que ocurren son: resbalones y caídas (fracturas, esguinces, torceduras), cortes ocasionados por tijeras, horquillas o cuchillas y quemaduras (ceras, secador de pelo, moldeadores, etc.).
Aspectos a considerar en la Prevención de Riesgos en Peluquerias

Desde el punto de vista de la gestión de riesgos laborales, la prevención en el campo del trabajo de la peluquería pasa por abordar tres tipos de cuestiones principales:

1.UN ADECUADO DISEÑO DE LAS INSTALACIONES

Debemos tener en cuenta el diseño ergonómico de nuestro puesto de trabajo. Todas las sillas, banquetas, carros portaobjetos, etc, deben ser regulables en altura. Al trabajar alternaremos la postura entre sentado y de pie, alternando el peso sobre cada pie.

Utilizaremos herramientas manuales de diseño ergonómico que nos permitan mantener la muñeca alineada con el antebrazo y éste por debajo del hombro. Las herramientas serán ligeras, de amarre sencillo y las mantendremos en perfectas condiciones de lubricación y limpieza.

2.UNA CORRECTA SELECCIÓN DEL MATERIAL

Cuando adquiramos un nuevo producto químico, debemos solicitar la Ficha de Datos de Seguridad. Mediante ella conoceremos los riesgos del producto y las medidas que debemos adoptar para nuestra protección.

Una correcta difusión de las mismas y mantener siempre el etiquetado de los productos químicos nos evitará muchos incidentes.

3.UNA CORRECTA ORGANIZACIÓN DE LAS TAREAS

Conservaremos nuestro establecimiento ventilado, sin exceso de temperatura y humedad, evitando focos de calor. Tenemos que tener un sistema de ventilación que permita renovar el aire interior, diluyendo la contaminación originada por el trabajo y el uso continuo de tintes, lacas, cosméticos, decolorantes, etc

Procuraremos que el pavimento del suelo de la peluquería sea liso, antideslizante y sin desniveles, y recoger de inmediato cualquier vertido o derrame que se produzca, con el fin de evitar los resbalones. Nuestros zapatos serán de suela antideslizante y tacón bajo.

Evitaremos el exceso de muebles y procuraremos que los cables de los aparatos eléctricos utilizados queden recogidos y no nos molesten al pasar o al movernos alrededor de los clientes.

Todo esto lo complementaremos con reconocimientos periódicos de la salud.

Todas estas acciones pueden resultar ineficaces si no informamos a nuestros colaboradores y no les formamos.

Author

Write A Comment