Derecho

Alquiler de espacio dentro de un salón de belleza

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359847_IMG_2527Una de las modalidades de trabajo que se utiliza mucho dentro de los salones de belleza, y en este tipo de actividad comercial, es el alquiler de un espacio para trabajar. Este espacio puede ser para realizar distintas tareas, como manicure y pedicure, o peluquería; sin que estas personas sean trabajadoras del local.

No existe una regulación expresa al respecto dentro de nuestra normativa legal. Sin embargo, por la naturaleza de la contratación, le es aplicable la figura del arrendamiento.

El arrendamiento es un contrato de dos partes, en cuya virtud una de las partes se compromete, mediante un precio que la otra se obliga a pagarle, a procurar a ésta, por cierto tiempo, el uso y disfrute de una cosa. El arrendamiento es un contrato consensual, o sea, de voluntad de ambas partes, que se perfecciona por el mero consentimiento, es un contrato donde hay dinero de por medio por un espacio, pues entraña intercambio de atribuciones patrimoniales.

La Ley General de Arrendamientos Urbanos y Suburbanos indica: “Existe arrendamiento o locación cuando dos partes se obligan recíprocamente, la una a conceder el uso y goce temporal de una cosa y la otra a pagar un precio cierto y determinado. Quien cede el uso y goce de la cosa se denomina arrendador o locador y el que paga el precio, arrendatario, locatario o inquilino. El precio se llama alquiler o renta”.

Con base a lo citado anteriormente, se puede determinar que el contrato de arrendamiento corresponde a un contrato bilateral en donde debe prevalecer el consentimiento, y ambas partes se obligan una a la otra a pagarse una suma de dinero determinada por el disfrute y uso de una cosa. Son obligaciones recíprocas.

Además, la Ley General de Arrendamientos Urbanos y Suburbanos establece: “Puede tomar en arriendo todo el que posea capacidad jurídica o esté legalmente representado. Para tomar en arriendo a nombre de un tercero se requiere poder especial o generalísimo, o tener el ejercicio de una facultad legalmente conferida por una autoridad competente”.

“En el arrendamiento, son de aplicación las prohibiciones contenidas en el artículo 1068 del Código Civil o las de cualquier otra disposición legal imperativa. La contravención a estas normas producirá la nulidad del contrato, con derecho a la reparación por daños y perjuicios”.

Según lo estipula la ley, las obligaciones del arrendatario son:

  1. Pagar el precio del arrendamiento, en la fecha convenida.
  2. Servirse de la cosa exclusivamente para el destino convenido.
  3. Conservar la cosa arrendada en buen estado.
  4. Restituir la cosa al arrendador al final del contrato.
  5. Acatar las disposiciones legales o reglamentarias aplicables al uso de la cosa o la actividad a la que se destina.
  6. Las demás que se indican en la Ley General de Arrendamientos Urbanos y Suburbanos o en el contrato de arrendamiento.
  7. Sobre el arrendador o locador, es decir, quien cede el uso y goce de la cosa, la Ley establece: “Pueden dar en arriendo el propietario, el poseedor del bien por cualquier título legítimo, siempre y cuando no sea el de arrendamiento, y quien actúe en el ejercicio de un poder especial o generalísimo o de una facultad legalmente conferida por autoridad competente. El copropietario de una cosa indivisa no puede arrendarla sin el consentimiento de los demás partícipes. La contravención a estas normas producirá la nulidad del contrato, con derecho a la reparación por daños y perjuicios.

Dentro de sus obligaciones, aunque no exista pacto expreso, están:

  1. Garantizar la legitimidad de su derecho y el uso y goce pacífico de la cosa por todo el tiempo del contrato.
  2. Entregar al arrendatario el bien objeto del arrendamiento, con sus instalaciones, servicios, accesorios, espacios sin construir y muebles no fungibles convenidos, en buen estado, seguridad y salubridad, según el contrato, el destino del bien y la naturaleza de las cosas, excepto si en el contrato el arrendatario asume la obligación de restaurar las cosas en mal estado.
  3. Conservar la cosa en buen estado, conforme a las disposiciones de esta ley y el contrato de arrendamiento.
  4. No perturbar, de hecho ni de derecho, al arrendatario; tampoco estorbar ni incomodar de manera alguna el uso y goce de la cosa arrendada, de no ser por reparaciones urgentes o necesarias.
  5. Las demás obligaciones indicadas en la Ley General de Arrendamientos Urbanos y Suburbanos o en el contrato de arrendamiento.

Aspectos importantes del contrato de arrendamiento

shutterstock_83831296_cropCon respecto al contrato de arrendamiento, es importante destacar que puede ser escrito o verbal. Si es verbal, las características de la relación arrendaticia se podrán demostrar por todos los medios de prueba de la legislación civil. El recibo del pago del alquiler servirá para demostrar la existencia del contrato y del precio arrendado.

Ahora bien, de igual manera puede hacerse el contrato de arrendamiento conviniendo un porcentaje de la ganancia por cliente atendido. Lo importante es tener las reglas claras desde el inicio, acordar un precio, un plazo y las condiciones. Saber que hay una normativa legal que protege y hacerla respetar. Esta modalidad tiene como ventaja que es más barata que alquilar un local comercial completo, y que la mayoría de las cargas las lleva el dueño del local.

Finalmente, recuerde que es importante asesorarse correctamente antes, si desea evitar problemas con su arrendante.

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