Personajes

Omar Boninsegna: ¡Con sangre de artista!

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr

LA VIDA DE ESTE ITALIANO DE 40 AÑOS HA TRANSCURRIDO ENTRE TIJERAS, TINTES Y NEGOCIOS; Y ES QUE CON MÁS DE 26 DE DEDICARSE A LA PELUQUERÍA,  SU TRAYECTORIA HA ESTADO COLMADA DE ÉXITOS Y APRENDIZAJE… ¡CONÓZCALO MÁS!

“El peluquero es como el pintor, el músico o como el escultor, es un artista… Te cuento que en Italia el arte, desde el principio del Renacimiento, se desbordaba por los poros de la piel, entonces para nosotros… ¡ser un artista es un privilegio!”

Después de hablar con él cerca de tres horas, lo que me llevo en el corazón es a un hombre sumamente admirable, muy inteligente, simpático, trabajador y un enamorado de la peluquería y de su familia.

Algo que me llamó poderosamente la atención es que él no se arrepiente de nada de lo que ha hecho en su vida o de lo que ha dejado de hacer, porque de cada cosa le ha dejado una enseñanza, y eso para mí es admirable.

Cuando conversamos sobre su pasión por el fútbol, y de que él jugó con las ligas menores de un buen equipo italiano, le comenté que quizás pudo haber sido un futbolista reconocido… Ante eso, su respuesta fue: “Si, pero no hubiera tenido los hijos que tengo, la compañera de camino que tengo, ni los desafíos y valores estructurales que he construido en mi vida…”

Sin más que decir, les dejo apenas una pincelada de lo mucho que conversamos. ¡Que disfruten su historia tanto como yo disfruté al escribirla!

Sus inicios en el Viejo Continente

Omar Boninsegna tiene 26 años de dedicarse a la peluquería; sin embargo, cuando inició en el mundo del estilismo, no sabía que ésta sería la profesión de sus amores…

“Yo tenía 14 o 15 años, y recuerdo que dentro de mis prioridades no estaba el trabajo. Yo no quería estudiar y tenía la idea de cambiar el mundo, de dejar alguna huella; pero todavía no había aterrizado… Entonces mi papá, grande “aterrizador” de mi vida, me puso el límite de una semana para encontrar trabajo (…). Mi mamá llegó un día con un recorte de periódico y una cara sonriente y me dice: Encontré el trabajo que yo creo que está muy bien para ti”, recuerda.

Y continúa: “Era para trabajar en un salón de belleza. Le dije: ¿Qué le hace pensar que eso me hace bien a mí? Y me dice con los ojos tiernos y la sonrisa que sólo una mamá tiene: Porque yo sé que tú odias los lunes desde siempre, porque el lunes era el primer día que estudiabas en la escuela. Y yo: Sí, mami tienes razón… Me dice: Omar, los lunes el salón está cerrado. Y yo: ¡Esto me suena fantástico!”

Sin embargo, no le agradaba mucho trabajar en un salón, pero se vio obligado a hacerlo, o de lo contrario, debía abandonar su casa. “Cuando entré el salón estaba lleno, había como 15 clientas y me di cuenta que era un ambiente bonito.”

“Mi mejor amigo y mi peor enemigo soy yo mismo. Hasta que mi corazón no diga que está perfecto, sigo haciendo lo mismo, hasta que yo considere que está perfecto”. 

Omar Boninsegna.

Estando en ese salón, decidió inscribirse en una universidad de belleza y moda, en donde estudió por cinco años. “Yo me gradué con un título de maestría, pero uno podía ejercer como profesional hasta después de hacer cierta cantidad de horas como asistente”.

Eso significaba que él no podía cortar cabello, solamente aplicar color, hacer champú, y debía llevar cursos de especialización. “Empecé a llevar cursos de trigonometría básica del color, intermedia, avanzada, epidermis de la piel, estructura capilar… Hasta máster en colorimetría, que es lo máximo que se puede llevar”.

Su carrera en Italia estuvo colmada de éxitos. Uno de ellos fue su trabajo por dos años como Consultor Técnico Regional para la marca Wella.

Es importante destacar a uno de sus grandes maestros en el área técnica, Alfredo Franchi, quien era uno de los mejores técnicos del área nacional italiana. Gracias a él, don Omar trabajó en Miss Italia, Pavarotti and Friends y muchas otras actividades internacionales, donde tuvo la oportunidad de trabajar con grandes estilistas europeos.

Asimismo, don Omar tuvo el privilegio de ser el peinador de Luciano Pavarotti por dos años, y tuvo la oportunidad de cortarle el cabello al guitarrista, cantante y compositor británico Eric Clapton, así como al cantante y actor estadounidense, Lionel Richie, entre otros artistas. Mientras estuvo en Europa, llegó a trabajar en España e Inglaterra (en la franquicia Tony & Guy).

La peluquería en otro continente…

“Yo llegué a Costa Rica en 1998, traído por una empresa internacional de capital inglés que se llamaba: Toby Brown. Fui traído como capacitador del personal y director artístico”, recuerda.

Lo que yo he vivido, mi corazón lo tiene y mis ojos lo reflejan, entonces no ocupo una foto que me diga quién soy”. 

Omar Boninsegna.

Y agrega: “Vi la oportunidad, y me gustó la idea de hacer crecer y enseñar a la gente que no sabe. Eso es más rico que el dinero que se pueda ganar. Cuando me llegó la oferta de Toby Brown, yo tenía una oferta paralela para ir a dirigir el salón máster de John Paul Mitchel en Los Ángeles, pero preferí Costa Rica por el estilo de vida y el proyecto”.

De Costa Rica, se enamoró de “la esencia de poder vivir cerca de la naturaleza y de que la cultura se compone de cosas básicas de la vida humana, como lo son: La familia, los abuelos, los hijos, una casa piso de tierra (en el sentido de que no tengo que estar en un rascacielos ni subir por un elevador)”.

En un principio fue difícil, porque él llegó a capacitar a peluqueros que eran mucho mayores que él, y las reacciones no fueron positivas. “Fue uno de los más grandes desafíos de mi vida, porque yo tenía mucho que enseñar y los peluqueros que tenía en frente no querían que les enseñara. Yo tenía 25 años”.

¿Idiomas?

“El italiano lo hablo, el español me lo medio acomodo, el inglés lo maltrato y el francés lo arrastro…”

Omar Boninsegna.

Quizás la pregunta más atinada acá es, ¿cómo hizo para ganarse el respeto de los peluqueros? “Amándolos mucho más de lo que ellos se amaban a sí mismos. Tomándome el tiempo para explicarles su valor, reconocerles su valor y proyectarlo hacia algo mucho más gozoso”, recuerda.

Estuvo con Toby Brown por dos años, hasta que la empresa cerró sus puertas debido a la mala administración, pero él decidió quedarse en Costa Rica y abrir su firma, Eurostyle.

En un momento, entre los años 2003 y 2004 llegó a tener al mismo tiempo, entre seis y siete salones en el país, ya que don Omar lo que buscaba era construir un sistema de franquicias de salones de belleza, pero no obtuvo el resultado que él deseaba. Además, abrió una escuela de peluquería, que estuvo funcionando durante ocho meses, “porque no era el proyecto adecuado, en el momento adecuado”, y se dedicó de lleno a Eurostyle.

“Siempre tuve un ritmo, probablemente, más precoz de lo que los tiempos podían asimilar. Eso me ha llevado a adelantar tiempos y en los negocios es muy beneficioso, porque hay un dicho que dice que “el que pega primero, pega dos veces”. Muchas veces he chocado de frente, pero ahí está el aprendizaje de la vida”, asegura.

¡Lo que sigue!

Para enero del 2014, don Omar va a empezar su nuevo proyecto: Cursos profesionales para estilistas y asistentes de estilistas. “Vamos a iniciar con cursos cortos que tienen una duración de uno o dos días. Están enfocados sistemáticamente en los varios segmentos que conforman nuestra profesión”.

Se van a impartir cursos de corte, highlights, colorimetría, trigonometría del color y estructura capilar. Asimismo, va a impartir un curso de cómo ahorrar en la bodega para gastar menos y maximizar los recursos sin perder la calidad.

Más adelante, la idea es abrir una escuela para impartir el curso de estilista profesional, el cual va a tener una duración de dos años.

A nivel personal…

La mujer que le robó el corazón a este italiano, es una costarricense llamada Tiffany. Ella es de Puerto Viejo, pero creció en Boston, Massachussets. “Una mujer extraordinaria, que para suerte mía estamos casados hace 16 años. Nos casamos en Italia, pero nos conocimos acá”.

El gran apoyo de su esposa es fundamental para él. Tanto es así, que él asegura tener mucha suerte de que su esposa le haya dicho: “Mi amor yo estoy contigo. Sos el líder de nuestra familia, haz lo que consideres oportuno que debes hacer… ¡Esa es la mejor frase que un líder puede tener!”

Y agrega: “No es fácil ser líder. Cuando un líder toma una decisión que es exitosa, todo el mundo goza. Pero cuando el líder toma una decisión que es un profundo fracaso, cae en la espalda del líder… Es por eso que el líder se nace, no se inventa. Un líder tiene sangre de líder”.

Esta pareja tiene tres hijos, de 5, 10 y 12 años. Su relación con su familia es de una profunda sinceridad. “Yo a mis hijos les enseño que de los errores he aprendido muchísimo y de los éxitos también. No les impongo hacer esto o lo otro; las únicas cosas que impongo son: hablar italiano, comer todos juntos en la mesa, y otras poquitas cosas…”

¡Otras pasiones!

Don Omar no sólo es un gran apasionado de la peluquería, sino que afirma tener muchas pasiones. “Me encanta la historia, porque por la historia es lo que somos hoy. Me gusta la literatura, la filosofía, leer a los grandes: Gandhi, Benjamín Franklin, adoro a Einstein. ¡Me encanta leer!”

¿Qué hace cuando no está en el salón de belleza? 

“Vivo. Me informo. Transmito. Escucho. Hablo. Observo. Me dedico principalmente a mis hijos y mi familia, que considero que es el más grande principio activo y la mejor inversión que he podido hacer”. 

Omar Boninsegna.

Y agrega: “Tengo muchas pasiones y muchos hobbies. Me gusta mucho pasarla con mis amigos, ir a ver partidos juntos, ir a tomarnos una cerveza, ir a filosofar sobre la política internacional… Me gusta mucho conocer, ese es mi apetito”.

Además, asegura que él ama el deporte. “Me encanta jugar fútbol. Uno de los grandes problemas entre mi esposa y yo es el fútbol… Hoy me preguntó: Mi amor, ¿puedes ir por los chiquitos? Yo: ¡No! Ella: Pero, ¿por qué? Y yo: Porque hoy se juega la Champions, juega el Milán contra el Barcelona… Yo amo el fútbol, verlo y jugarlo”.

Tanto es su amor por ese deporte, que afirma estar cerca de entrar en un sistema de estudio para profundizar el conocimiento técnico-táctico del fútbol. Y es que esta pasión no es nueva, ya que él jugó como semiprofesional en un equipo juvenil que hoy está en la Primera División. “Era el semillero del Bologna; yo era el número 9, delantero del equipo”.

¡Sus mejores Secretos de Belleza!

  • Yo creo que cada persona es bella y maravillosa. Lo importante es encontrar sus bellezas y maximizarlas.
  • Yo considero que la real belleza no es como tú te ves, es como tú te sientes en relación a como yo logro hacerte sentir al mismo tiempo. Esa es la belleza.
  • Una boca sonreír, un ojo alegre, esa es la belleza; porque el cabello te lo hago yo y el maquillaje mi asistente.

Intimidades:

En nuestra sección de Personajes, se ha vuelto una tradición el conocimiento de las “Intimidades” de nuestros entrevistados. Por ello, a continuación le presentamos los más íntimos pensamientos de Omar Boninsegna.

  • Fecha de cumpleaños: 5 de octubre.
  • ¿Qué no conocen los demás de usted? Probablemente el carácter… “El lado oscuro de la Luna”.
  • ¿Qué lo hace enojar? La gente que tiene poca garra por la vida; la gente que tiene poco interés.
  • ¿Qué lo hace feliz? Hacer lo que me gusta hacer.
  • ¿Cómo reacciona ante los problemas? Depende del problema.
  • ¿Qué es el amor? Te voy a contestar con la frase de un gran escritor: “Es como me siento yo cuando estoy con vos”.
  • ¿Qué es el éxito? Tener paz en tu corazón.
  • ¿Lo más importante en su vida? Lo poquito que he podido hacer en mi vida… que pueda seguirlo gozando.
  • ¿Su mayor logro? Probablemente entender que no todo depende de mis fuerzas.
  • ¿Su principal característica? Mi forma de comunicar.
  • ¿Su mayor pasión? Ver a la gente reír.
  • ¿Su mayor defecto? Mi carácter terrible.
  • ¿A qué le tiene miedo? A mí mismo.
  • ¿Dios? Lo amo.
  • ¿Sus hijos? La mejor inversión que puedo hacer en mi vida.
  • ¿Su esposa? La fabulosa compañera que me dio el privilegio de escogerme.
  • ¿Su familia? Todo.
  • ¿Costa Rica? El país que me hizo hombre.
  • ¿Italia? Mi mamá.
  • ¿La peluquería? Lo que he encontrado, materialmente, para transmitir todo lo que late en mi corazón.
  • ¿Eurostyle? Mi hijo.
  • ¿Una confesión del pasado? Todavía sufro por las personas que arrollé por ambiciones personales, en momentos de poca experiencia y respeto hacia el prójimo.

Fuente:

Omar Boninsegna, estilista

Comments are closed.